|
 
|
Christian
Smith: yo prometo trabajo
Christian Smith no ha recibido las loas de Carl “Papá Cogote”
Cox y Richie Hawtin en balde. Este sueco sabe cómo ganarse
el favor del público mayoritario, de la crítica más severa
y de sus propios compañeros. ¿Su secreto? Una entrega absoluta
a los platos y una pasión eterna por el mundo de la música
de baile. Smith es uno de esos DJs que no dejan ni una sola
grieta desde la que criticarle. Profesional, instruido, trabajador,
humilde, este neoyorquino de adopción desde el año 2000 es
un todo terreno a los platos, un cirujano de la mezcla que
no teme a las sesiones de cinco o seis horas y suele conducir
la pista hasta terrenos electrónicos de toda índole, saltando
del house más Chicago al techno de tonalidades funky con una
facilidad pasmosa. Con una técnica de cortar dos orejas y
el rabo que le llevó a concursar a los 17 años en un campeonato
DMC –ojo, ¡sabe scratchear!- y le permite el lujo de grabar
sesiones a pelo sin que apenas percibamos defectos, Smith
se ha convertido en uno de los DJs más técnicos del planeta.
Si quieres escuchar a uno de los mejores pinchas del momento
–tanto en el plano manitas como el musical- no dudes en disfrutar
de su poderío en el Monegros Desert Festival y en la noche
de anticipo del 3 de julio en Florida135. Un cacho crack.
Una pregunta nostálgica: ¿recuerdas cuándo compraste tus
primeros platos?
Y tanto que sí. Eran tiempos duros y mis padres me dijeron
que no podían comprarme el equipo, de modo que me hice con
un mezclador Numark y un plato que era una mierda: sólo tenía
14 años. Después me compré otro mezclador de mayor calidad
y los dos Technics. Fue en ese momento cuando empecé a hacer
scratch y a practicar. La verdad es que hasta me presenté
a un DMC, pero no llegué la final. Estaba muy nervioso, sólo
tenía 17 años.
¿Y cuándo comenzaste a pinchar oficialmente? ¿Recuerdas
tus primeras producciones también?
Primero empecé en las cabinas, pero el siguiente paso fue
el de producir. Sentía que era preciso dar ese salto cualitativo
y en el 91 hice mis primeros pinitos. Tenía claro que necesitaba
hacer mi propia música. Lo que tenía claro es que si quería
convertirme en un DJ internacional debía sacar mis propios
discos. Hay muchos DJs de trance o progressive que no producen
y se apoyan en los CD mix, pero yo creo que hacer tu propia
música es el siguiente paso.
La pregunta del millón. ¿Por qué te fuiste de Suecia a
Nueva York? ¿Te cansaste del frío?
(Risas). No, no fue culpa del frío. Simplemente me cansé de
Estocolmo. Se trata de una ciudad uniforme en la que la gente
suele vestir de la misma forma y apenas hay intercambio cultural.
Cuidado, con eso no digo que sea un lugar horrible. Estocolmo
es una ciudad preciosa y llena de comodidades, pero no se
puede comparar con la frescura y la variedad de Nueva York.
Me encanta la variedad cultural y racial de la Gran Manzana.
Eres un buen amigo de Misstress Barbara. La pregunta es…
¿cómo la conociste?
Me contrataron para una rave en Montreal y allí estaba ella.
Nos conocimos en esa fiesta y nos intercambiamos los e-mails.
Comenzamos a escribirnos y a canjear impresiones. Me dijo
que hacía música y me pasó unas cintas con temas suyos, la
verdad es que no me gustaron demasiado. Pero luego me envió
otra cinta para que la moviera por sellos como Drumcode o
Loops y enseguida me di cuenta de que esas canciones eran
distintas. Había cambiado por completo y su sonido era impresionante.
Una de esas canciones fue a parar a Tronic, ¡de hecho fue
el sello donde editó su primer tema!
También eres colega de Richie Hawtin y Carl Cox, los dos
siempre han dicho cosas muy buenas de ti…
Son dos personas que me han ayudado mucho simplemente con
sus comentarios, sus buenas palabras al respecto de mi trabajo.
Los conozco bastante y son muy buena gente. Me honra que hablen
tan bien de mí, especialmente porque les respeto muchísimo.
De hecho, los dos han sido una gran influencia para mí, especialmente
Richie y todo lo que grabó en los noventa.
¿Qué caminos te gusta seguir a la hora de construir tu
sesión? Eres un DJ que suele progresar con maestría…
Depende de dónde pinche y de la duración del set. Son dos
factores a los que mucha gente apenas les da importancia.
Generalmente me gusta hacer sets de larga duración y entonces
lo que hago es empezar suave, llegar a un tope y luego volver
a calmar las cosas. Es una especie de yo-yo con el público.
La verdad es que nunca me han gustado los DJs que sólo pinchan
un estilo; son aburridos. Siempre he dicho que uno de mis
DJs preferidos es Laurent Garnier porque él hace precisamente
todo lo contrario.
Así pues ¿serías capaz de definir tu sonido cuando entras
en una cabina?
Soy un DJ muy abierto, como te he dicho antes. Me gusta darle
variedad a mis sesiones, sin llegar a extremos eclécticos
que no tengan sentido. Si me das mucho tiempo, soy capaz de
saltar de estilo en estilo y lo disfruto muchísimo. Si no
tengo más remedio que darte una etiqueta, te daré la que siempre
sale en los medios escritos, es decir funky techno. De todos
modos, el tema de las etiquetas nunca ha sido lo mío, por
eso quizás siempre he buscado la variedad.
Tenemos en la memoria el magnífico CD Mix “Tronic Treatment”,
una sesión que decidiste grabar en directo, sin la ayuda del
ordenador ni nada parecido.
Sí, esa es la verdad. En el mercado hay un montón de sesiones
en CD que están mezcladas con el ordenador. Se trata de sesiones
editadas hasta la extenuación, demasiado perfectas. No quería
eso. La verdad es que me sentí tremendamente inspirado con
una sesión que sacó Jeff Mills hace mucho tiempo, una sesión
grabada en directo en Tokio. En ese CD había muchos errores,
sin duda, pero sonaba como una sesión en directo de verdad.
¿Qué opinas de un evento como Monegros Desert Festival?
Lo primero que tengo que hacer es felicitaros por vuestro
décimo aniversario, un festival que dura diez años merece
un respeto. La idea de celebrar un evento de música electrónica
como éste en medio de ninguna parte, es decir en un desierto
árido e inhóspito me parece genial. Ya lo he dicho muchas
veces, se trata de un contraste fascinante. Además la gente
de la organización y el público son maravillosos. Fui hace
dos años y me supo mal no haber estado el año pasado. ¡Iría
cada jodido año! Sólo puedo decirte que estoy ansioso por
ir a esta décima edición.
¿Y qué puedes decirnos de Florida135? Vienes este 3 de
julio a pasar calor, pero no es tu primera vez…
Seguro que mucha gente piensa que digo esto por peloteo, pero
nada más lejos de la realidad. Mira, Florida135 es uno de
los mejores clubs del mundo. Es un lugar muy grande, sin duda,
pero tiene el espíritu de los clubs pequeños. La gente se
entrega con pasión a la música que les estás poniendo y el
ambiente suele estar siempre muy caldeado. Me encanta el lugar,
su público y la gente de la organización es encantadora.
|