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Deep
Dish: nouvelle cuisine
Ali 'Dubfire' Shirazinia y Sharam Tayebi son dos tipos con suerte, los ganadores de la lotería y la bonoloto de clublandia. Casi sin proponérselo, a la chita callando, de puntillas cual Pedro Picapiedra jugando a los bolos, este dúo iraní se las ha apañado para convertirse en el nombre de moda dentro de la escena house, durante ya muchos años, remezclar a gente como Madonna o los Rolling Stones y hacerse con un Grammy en el 2002 en su faceta de remixers. Juegan en las grandes ligas. Pero ahí no queda la cosa, su radio de acción también alcanza el terreno de la producción, un ámbito en el que se han colgado varios galones gracias al increíble "Junk Science" (DeConstruction, 98), un tratado de house sedoso que les llevó hasta la cumbre del panorama dance, una pica desde la que no piensan levantar las posaderas nunca. En estos momentos, estos dos iraníes afincados en Washington DC han trascendido el ámbito puramente clubber para alcanzar otros estratos sonoros. Ahí queda su colaboración con el rapper multimillonario P. Diddy y su sesión en la fiesta de bodas de Jennifer Lopez, dos claro ejemplos de que la Dish Fever se ha extendido por todas partes. La verdad es que los clubs más prestigiosos de todo el mundo han marcado su número de teléfono, no en balde tienen una base de fans considerable que no sólo se haya en las esferas mainstream. Deep Dish han conseguido también contentar a los sectores más underground gracias a una actitud investigadora y unas inquietudes que les llevan a rechazar lo evidente. A ir un paso más allá. Su sesión en Monegros, con el ocaso como marco perfecto, será uno de los momentos mágicos del festival. Genios y figuras hasta la housepultura. Ali Dubfire, portavoz del dúo, al habla.
Lo primero es lo primero. ¿Cómo demonios conocisteis a P. Diddy?
Bueno, pues la verdad es que fue por pura casualidad, todo vino por azar. Lo creas o no, estábamos pinchando en Miami, en un club bastante conocido, y de repente apareció P.Diddy en la cabina. El tipo estaba de fiesta en el club y nos dijo que estaba preparando un LP de música de baile y que le llamáramos, que estaba interesado en colaborar con nosotros. Se lo estaba pasando muy bien y le encantaba lo que estábamos pinchando y parecía conocer bastante el mundo de la música de baile.
Deep Dish es un grupo que se encuentra entre dos aguas. Os habéis sabido mantener en equilibrio entre el mainstream y el underground. ¿Cómo lo habéis conseguido?
A diferencia de muchos DJs, hemos conseguido mantener intacta nuestra reputación en el sustrato más underground a base de escuchar atentamente lo que quiere la calle. La verdad es que siempre hemos tratado de mantener nuestra integridad y hacerla compatible con nuestra faceta más popular, como productores y DJs famosos que están en sintonía con lo que impera en el underground. Eso es lo que, según mi modesta opinión, nos ha granjeado la credibilidad que tenemos. Y lo que es más importante: siempre hemos hecho lo que hemos querido. Parece un tópico, pero resulta vital para seguir adelante.
Sois unos maestros de la remezcla. Explicadnos cómo afrontáis un remix y cómo lo ejecutáis. ¿Os gusta cambiar mucho el original?
Pues mira, al principio lo hacíamos. Cambiábamos radicalmente el original e incluso producíamos nosotros la nueva música. Pero con el tiempo hemos aprendido a tomarnos la remezcla como lo que realmente es, una variación del material original. Nos dimos cuenta de que cambiar por completo el tema es algo muy autoindulgente que al final no conduce a nada. Lo que hacemos ahora es coger el original, moldearlo de nuevo con efectos, tomar el patrón rítmico y reprogramarlo, distribuir pequeñas porciones de melodía a nuestro antojo, etc. Es mucho más complicado, sin duda, pero a la postre es mucho más gratificante para mí y para el cliente. Con el tiempo nos hemos dado cuenta de eso.
Habéis remezclado a gente importantísima: desde Madonna a los Rolling Stones y hasta a los *NSync de Justin Timberlake. ¿Os han criticado alguna vez por tener contactos con el mainstream?
Muchos artistas y productores jóvenes suelen ningunearnos, sin duda, pero lo que deberían saber es que en este mundo de la música de baile, remezclar a grupos superventas y a artistas de discográficas importantes no es nada despreciable ni ningún signo de haberse vendido. Si te fijas en Masters at Work, Todd Terry o artistas de reputación intachable, verás que siempre han remezclado a gente del mainstream. Es tan sencillo como esto: se trata de lo que haces con la música y cómo la haces sonar, no de lo que estás remezclando. No es el envoltorio lo que importa, sino lo que haces con el contenido.
Hace tiempo que estáis afincados en Washington DC. ¿Qué nos podéis decir de la escena nocturna de la capital de los Estados Unidos?
Pues que es una escena estratificada, dividida en muchas capas. Por un lado tienes los clubs de rap, que abundan y a los que acuden la comunidad rapper. Por el otro están los clubs comerciales, los que atraen a más gente. También tienes los clásicos clubs de rock y luego están los clubs de espíritu raver. Nosotros acostumbramos a pinchar en un lugar llamado State of the Union, en el que hay una variedad increíble de público que está abierto a todo tipo de sonidos.
¿Y cómo os han recibido en Washington tras vuestro exilio de Irán? ¿Os han aceptado con rapidez?
Si quieres que seamos sinceros, no ha sido así. En Washington no nos han brindado mucho apoyo, y de hecho nos han vetado en muchas tiendas de discos, no es broma. La verdad es que tienes que besar muchos culos y soportar mucho politiqueo para que te hagan caso y eso a nosotros no nos va en absoluto. En el pasado nos dimos de bruces y tropezamos en más de una ocasión, pero nuestra perseverancia nos ha fortalecido de cara al futuro. Desgraciadamente, mucha gente tiende a pensar, "fíjate en este par de iranís que se han metido tan a saco en el negocio musical", y esa es una actitud bastante generalizada en los Estados Unidos. De todos modos, con el tiempo hemos conseguido que nos respeten y estas reticencias, como te he dicho antes, nos han fortalecido y nos han hecho seguir avanzando.
Tenéis vuestro propio sello, Yoshitoshi, una de las plataformas house más prestigiosas del momento. ¿Qué parámetros seguís a la hora de decidir lo que queréis publicar?
Básicamente, lo que queremos es resultar distintos, sonar diferentes. Eso es algo que muy pocos intentan, la verdad. Pero en un sello hay cosas que son tan o más importantes que el criterio puramente musical. Nosotros siempre hemos creído que es preciso tener un equipo de personas adecuado para conseguir tener éxito con el sello, que sepa lo que se lleva entre manos. Un sello no es más que parte de un negocio musical y está muy bien gastarse dinero en él, pero evidentemente es necesario tener en cuenta que para que sea rentable hay que saber mantener un equilibrio entre integridad y comercialidad. Y eso es lo que estamos haciendo.
Mucha gente se refiere a vosotros como grandes DJs. Nos gustaría saber qué es lo que queréis trasmitir cuando estáis en una cabina, qué mensaje tratáis de enviar al público…
Nosotros somos DJs, y en esa tesitura también somos entertainers. Eso implica una doble función: entretener a la gente, hacerla bailar y, por supuesto, educarla en la medida de lo posible. Ahí está la clave de esta profesión, hay que encontrar un equilibrio entre ambos. Nosotros podemos poner un tema muy conocido de, por ejemplo, Madonna y después poner cuatro cortes de lo más underground. Se trata de darles algo que ya conocen, algo que les resulte familiar, y luego colar dos o tres temas desconocidos. Y así todo el rato. Si lo consigues, la gente no se aburre y se interesa por lo que escucha.
Monegros es un festival muy especial. ¿Te han hablado de él? ¿Sabes lo que vais a encontraros?
Me han hablado de él, por supuesto, y te puedo asegurar que tenemos muchas ganas de ir. La organización del festival ha hecho un gran esfuerzo para que estuviéramos pinchando allí y eso nosotros los apreciamos muchísimo. Pincharemos durante la puesta de sol, y eso seguro que es impagable, allí en el desierto. Hemos pinchado en amaneceres en Ibiza y la salida y la puesta del sol siempre son momentos especiales.
¿Prometéis ofrecernos un set 100% Deep Dish?
Eso queda garantizado, no lo dudes. Nuestro set será el adecuado para la hora en que pinchamos. Intentaremos darle color al momento con lo mejor que tenemos actualmente en nuestra maleta. Será un set de house, por supuesto, pero con tonalidades y matices muy interesantes que espero que el público aprecie. Por lo demás, no preparamos ninguna sorpresa especial. Como tú bien dices, será una sesión 100 % Deep Dish. Para lo bueno y para lo malo.
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