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Eloy
Martín: el arquitecto
Si Matrix tiene su arquitecto, Monegros también: se llama
Eloy Martín -DJ Loe para los clubbers- y ha sido el responsable
de ensamblar el cartel de esta décima edición del festival
del desierto. El año pasado, la selección de artistas diseñada
por Eloy significó un cambio y un avance considerable en la
oferta musical del festival, y fue una de las causas que hicieron
que el Groove Parade -el año pasado aún se llamaba así- se
consolidara como uno de los mejores festivales del país y
también uno de los más concurridos. Este año, cuando cumplimos
diez años, su labor ha seguido yendo a más. A continuación,
te proponemos una charla en la que Eloy Martín nos cuenta
una serie de anécdotas, confidencias y detalles curiosos relacionados
con el cartel de este año.
El año pasado mucha gente decía que el cartel de Monegros
era bueno y que sería muy difícil superarlo, pero este año
se ha conseguido ir a más. ¿Cómo se diseña un cartel tan grande,
ambicioso y variado de estas características?
Primero montas en tu cabeza el festival ideal, lo piensas;
e intentas imaginar una mezcla de nombres que te gustaría
traer para que todas las carpas tuvieran un nivel. Lo más
difícil es aislar el gusto personal y tratar de adivinar y
saber qué tipo de nombres pueden gustar a los fans de los
diferentes espacios del festival. Y según eso, el proceso
de selección se va adaptando. Por ejemplo, hay muchos artistas
que se comienzan a pensar incluso un año antes, cuando ya
estás cerrando la programación del festival de esta temporada.
Hacer este año el cartel ha sido difícil, porque el festival
es diferente, y eso te condiciona mucho. Por ejemplo, hay
dos nuevas carpas, desaparece un escenario para incluir un
cine. Este año no podemos usar lo que el año pasado era el
Xclub! porque hacemos proyecciones de documentales, y eso
significa que tienes que llevar a los artistas del Xclub!
a otra carpa, y eso ya cambia todos los artistas de todas
las carpas.
¿Y en qué tipo de estilos piensas a la hora de repartirlos
por los diferentes espacios del festival?
A nivel de estilos, somos conscientes del tipo de festival
que somos, es decir, especializado en música electrónica y
de baile. Y aunque Florida135 está más bien orientado como
club al techno, porque es el género que tiene más seguidores,
no queremos ir del palo combativo y exclusivo y hacer un festival
sólo de techno. Queremos variar y abrirnos a otros estilos.
Por eso, en Monegros hay mucho techno, porque es lo que mucha
gente quiere, pero también queremos dar una oferta para otros
públicos diferentes a partir de otros estilos.
La experiencia del año pasado, cuando se introdujo el
electro y el hip hop en Monegros, imaginamos que fue positiva.
Sí. Para el festival de este año nos fijamos en los resultados
del año pasado, y hemos querido aprender de los errores y
los aciertos del 2003. Por ejemplo, el hip hop funcionó muy
bien y por eso este año lo hemos pasado a una carpa mayor.
Y, sin embargo, vimos que continuar con breaks y drum'n'bass
no fue tan bien, y por eso después del hip hop vamos a probar
con techno y EBM, por usar otra vez uno de los espacios más
grandes del festival. El selección del house el año pasado
no resultó muy purista; es decir, que lo que se hizo fue algo
más sintético y technoide. El cartel que hemos preparado para
esta edición en esa carpa es más puramente house, con Todd
Terry, Masters At Work, que son tan puristas que casi son
disco music, y luego Deep Dish, que son más electrónicos,
pero que gustan al público del house y el techno.
¿Y qué pasa con el electroclash y el chill out?
El Xclub! el año pasado se nos quedó corto y lo hemos movido
a otra carpa para crecer. Igual no es lo mismo que el año
pasado, cuando podías ver a Codec & Flexor a tres metros,
y ahora habrá que ver a Captain Comatose en un escenario más
grande, pero esperamos que se conserver la proximidad, y así
hemos podido coger a artistas de más entidad, como Miss Kittin
o Fixmer/Mcarthy (que por cierto, son Terence Fixmer y el
antiguo cantante de Nitzer Ebb). El chill out es quizá el
cambio más significativo en esta edición, porque se va a transformar
en el White Label Area, que será un escenario de house suave
y downtempo, para los bailarines más relajados. Para contarrestar,
aparece el Market Area, que sustituirá al chill out como espacio,
y tendrá más capacidad para acoger otro tipo de espectáculos
como los de DJ Spooky, Elements of Life o Mad Professor.
¿Es difícil montar la parrilla? Con tantos artistas de
primera y tan pocas horas, que se solapen las mayores atracciones
del festival es casi inevitable…
Partes siempre de la base de que van a tener que coincidir
cosas. Eso no se puede evitar. Y el público tiene que partir
también de lo mismo, de que habrá coincidencias y de que tampoco
se puede diseñar la parrilla al gusto de cada uno de los asistentes.
Una vez asumido esto, lo que hay que hacer es colocar a los
artistas de la mejor manera, pero hay muchos handicaps. Por
ejemplo, hay artistas que no quieren pinchar por la mañana,
o dependes de los horarios de los vuelos, o tienen que irse
a otro festival, y les tienes que buscar la mejor hora a cada
uno; luego hay artistas que actúan en dos escenarios diferentes,
o hay artistas que te piden poder ver a otros artistas, otros
que te piden expresamente poder cerrar… ¡Todo el mundo pide
algo!
Luego hay cuestiones técnicas. Según qué artistas no pueden
actuar en según qué escenarios porque llevan un despliegue
técnico de máquinas que no cabe en los escenarios más pequeños.
Por ejemplo, nos ha pasado con Richie Hawtin. Queríamos que
Hawtin pinchara en el Open Air, pero como al final hace el
directo con Villalobos y lleva tantas máquinas, necesita una
cabina propia, y en el Open Air la cabina es fija. No se la
podíamos adaptar a él a costa de los otros DJs, y por eso
lo hemos pasado al nuevo escenario, que es mucho más grande
y permite tener varias cabinas.
¿Y no se puede evitar que los grandes nombres coincidan?
En principo, todos los artistas tienen interés para uno u
otro público, así que de todas maneras, nunca estaría todo
el mundo contento. Lo más evidente ya lo evitamos nosotros
(que no coincidan, por ejemplo, Hawtin con Clarke, Rush o
Barbara; MAW con Deep Dish; los directos de hip hop entre
ellos; Front 242 con Fixmer / McArthy…) Podriamos coger la
opción de escoger a los diez más famosos y ponerlos seguidos,
pero pensamos que si lo hiciéramos estaríamos como marcando
un itinerario muy fijo a la gente, y no creo que sea ese el
espíritu del festival. Es mejor que la gente se mueva, que
vaya de escenario en escenario y descubra cosas. Siempre hay
la oportunidad de ver un rato de dos artistas, si te coinciden
dos de tu gusto.
Antes comentabas que el cartel del año siguiente se empieza
a pensar incluso cuando no se ha cerrado el de la edición
en la que se trabaja. ¿Has comenzado a trabajar ya en Monegros
2005?
Sí, un poco. Ya hay muchas cosas pensadas, al menos de artistas.
No hay ningún nombre cerrado, pero por ejemplo puedo decir
que hay artistas que este año hemos intentado traer y con
los que nos ha resultado imposible cerrar una fecha, como
es el caso de Carl Cox, y con los que ya estamos hablando
para el año que viene. Cox nos ha dicho que hará todo lo posible
por venir, aunque no será seguro hasta el 2005, claro. Se
piensa en muchas cosas, en perfiles de grupos o DJs, igual
tirar, por ejemplo, a más pop o más experimentales, en ideas
nuevas. Por ejemplo, el concepto del chill out de este año
ya estaba pensado desde el anterior, porque en vez de una
electrónica más cerebral creímos que lo mejor para este espacio
igual era un sonido más divertido, latino, reggae o dub.
Coméntanos cuáles han sido tus vicisitudes para poder
traer a Deep Dish a Monegros.
Deep Dish es el típico nombre que nunca sobra en un festival,
pero eso no quiere decir que sea fácil traerlos. Quizá precisamente
por eso. La gente normalmente te pide artistas de gran relevancia
que no son precisamente fáciles. Deep Dish son unos profesionales
de primera clase, muy cualificados, de muchísimo nivel. Es
decir, cobran barbaridades por poner discos, y están tan bien
considerados en su terreno como los mejores profesionales
en otros sectores. Son tan dificles de conseguir como, por
ejemplo, el más prestigioso neurocirujano en su campo. Por
eso hay que saber muy bien con quién trabajas, y hay que conseguir
hacer atractiva tu oferta entre las otras muchas que deben
recibir a lo largo del año.
Negociar con gente como Deep Dish es difícil porque piden
muchas cosas que tienes que cumplir. Por ejemplo, hacer un
festival no es como ir al supermercado y coger lo que más
te interesa. Este año habríamos querido a Laurent Garnier,
DJ Hell o Roger Sánchez, por decir tres nombres que no están
y que siempre te puede gustar tener, pero no se les convence
sólo ofreciéndoles dinero. Y Deep Dish son igual de difíciles.
Nosotros comenzamos hablando con su mánager, nos propuso comenzar
a trabajar con DJ Behrouz y les gustó el trato, y entonces
pudimos seguir negociando. Y aunque Deep Dish tenían una agenda
muy apretada, decidimos hacer el esfuerzo. El mánager nos
dijo que si cuadrábamos los vuelos para que Deep Dish pudieran
venir desde Tenerife y poder ir luego a Oporto eran nuestros,
así que hablamos con una agencia de vuelos privados que nos
encajó el horario. En total han sido tres meses de negociación
y muchas llamadas a las 2 de la mañana, en horario americano.
¿Y cómo ha ido con Masters at Work y Elements of Life?
Esta fue otra negociación difícil. Nosotros queríamos hacer
Masters at Work en Monegros, y su management nos dijo que
Louie Vega estaba centrado ahora en un proyecto nuevo que
era Elements of Life, tipo Nuyorican Soul, y que era esto
lo que le interesaba presentar. Así que nos pusimos en contacto
con el manager español de Kenny Dope y cerramos una fecha
para él en Monegros, y a la vez cerramos en paralelo Elements
of Life. Y cuando tuvimos a los dos, les hicimos saber a las
dos partes que la otra parte estaría en el evento, para ver
si les podiamos convencer de que pincharan juntos como Masters
at Work, y nos salió bien.
Elements of Life es un grupo técnicamente muy complicado.
Son doce músicos en el escenario, con tres percusionistas,
dos cantantes… se permiten el lujo de tener a Blaze (uno de
los equipos de producción más prestigiosos del mundo del house)
como instrumentistas, o al mismísimo Louie Vega en el control
de sonido. Es una banda latina que actualiza los ritmos del
Caribe con algunos toques electrónicos. Que nadie espere algo
muy house, porque es más nuyorican que housero, pero es un
espectáculo perfecto para el Market, donde queremos música
algo más reposada.
¿La actuación de Front 242 se ha buscado especialmente
para esta décima edición por haber sido el grupo que inició
el giro electrónico de Florida135, o responde a otros motivos?
Yo quería traer grupos de otro espectro musical, algo diferente
al techno de siempre. Quería algo revival ochentero, y grupos
relevantes de la época que todavía estén en activo hay muy
pocos, es imposible ligar fuera de una gira mundial algo tan
grande como Depeche Mode o New Order, por ejemplo. Entonces,
cuando se reeditó el "Geography", pensé que podía estar bien
Front 242 y se lo comenté a Juan Arnau, que me contó la historia
del concierto en Florida135: fue el primer grupo electrónico
que toco en F135. Fue muy curioso: un sábado antes tocó Joaquín
Sabina y al siguiente Front 242. Me puse en contacto con el
grupo, que en principio dijo que solo iban a hacer un par
de conciertos este año, pero Patrick Codenys se acordaba de
aquel directo en F135, incluso de que estuvo jugando a fútbol
en el parking de Florida antes de la prueba de sonido. Como
están preparando un nuevo disco para el año que viene, nos
dijeron que harian cuatro conciertos para rodar las nuevas
canciones y las viejas glorias retocadas, y que tal vez uno
podría ser Monegros. Vieron el DVD del año pasado, les encantó,
negociamos y nos dijeron que sí.
¿Grandmaster Flash viene para potenciar el hip hop?
Sí. El año pasado no pudimos picar más alto con el hip hop
nacional porque trajimos lo mejor. Este año lo volvemos hacer
(cuatro grupos nacionales de primerísima linea), y claro,
si quieres ir más arriba tienes que traer grupos de fuera.
Pero pasa que los artistas importantes de hip hop, especialmente
los de Estados Unidos, venden millones de discos y muy pocos
en España, y eso es un problema para todos los festivales
de aquí. Porque claro, aquí venden poco y no puedes hacer
una gran invesrión, pero su caché es de una banda que vende
millones de discos. Barajamos la idea de la gira de Method
Man y Redman, pero se enfrió y era prohibitiva, por ejemplo,
o a Missy Elliott, que llevaba un equipo de una docena de
bailarines y también era de producción dificilísima. Buscando
en el mercado vimos que estaba disponible Grandmaster Flash
y nos pareció un lujo.
Si en vez de director artístico de Monegros fueras público,
¿te atraería un cartel como el de este año?
Me gustaría mucho para ir de fiesta. Quizá, por mi gusto particular,
iría a ver cosas que para el público general igual no son
muy significativas. No sé, igual no me quedaría hasta el final
con Misstress Barbara o Marco Carola, aunque sean artistas
que me gustan en lo suyo, y repartiría esfuerzos en ver a
Dave Clarke, Michael Mayer, The Modernist, Grandmaster Flash
o Random Factor. Pero con un cartel así me iría de fiesta
a Monegros, sin duda. Creo que hay un itinerario para cada
uno.
¿Alguna recomendación?
Alejándome de lo que ya es conocido, os haría algunas recomendaciones
entre lo que ha tenido menos impacto. Elements of Life, por
ejemplo. Si nunca habéis visto una auténtica banda de músicos
latinos de Nueva York, puede ser un bombazo. Este verano pude
ver a Eddie Palmieri en Nueva York con una formación más reducida
pero parecida (sin la parte electrónica) y es todo un espectáculo.
Captain Comatose es el directo más divertido que he visto
en años. Sueltan ritmos minimalistas pero muy freakies, y
los dos cantantes se van de la cabeza completamente. The Modernist
también una leyenda del minimalismo, y con sólo una máquina
(Akai.MPC3000) hace un directo en plan DJ que es buenísimo.
Como DJs, unos desconocidos que valen la pena: Funky Soul
Rebels son un colectivo de puristas del House de Brooklyn,
y ponen una música impresionante, house latino y jazzy. Luego
tenemos Superpitcher, que es el mejor DJ de Kompakt, directamente;
y en los nacionales, como desconocidos, os recomendaría a
Juan B, el residente de la sala Moog, que nos pasó una maqueta
original y que derrochaba calidad.
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