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Kevin
Saunderson: Motor City Blues
Kevin Saunderson pertenece a las grandes
ligas. A las grandes, grandes. El techno master de Detroit
es uno de los auténticos pioneros del sonido Detroit
y una de las figuras más seguidas y respetadas del
firmamento clubber más exquisito y selecto. En calidad
de productor lo ha hecho todo y más. Sus numerosos
proyectos como Kevin Saunderson, E-Dancer o Inner City -su
cara más comercial y soul- han tratado el techno desde
todas las variantes posibles, siempre con el sello inconfundible
del runrún de la ciudad del motor. Sus senseis, Derrick
May y Juan Atkins, le enseñaron bien y le mostraron
el camino de la electrónica con alma, de esa electrónica
que te hace bailar sin necesidad de ser cerebral o fría.
Como DJ poco se puede decir que la gente no sepa ya. Saunderson
es un auténtico maestro de los platos. Tras incontables
años haciendo girar los Technics, nuestro Kevin ha
conseguido alcanzar un punto de madurez en la cabina que le
permite abordar el techno o y el tech-house desde cualquier
ángulo y mezclar los portentosos discos de su maleta
-se comenta que lleva verdaderas reliquias ahí dentro-
sin darle tiempo al público a preguntarse qué
canción está sonando. Si sientes un respeto
reverencial por Juan Atkins, Derrick May o Eddie Flashin'
Fowlkes, Saunderson debería ser también la estrella
de tu colección de discos. Monegros se rendirá
ante la visita de esta leyenda viviente del techno. ¿Nos
acompañas?
Cuéntanos cómo han cambiado las cosas desde que empezaras
hasta ahora. ¿Se ha perdido la ingenuidad de antaño?
Las cosas han cambiado, pero el espíritu sigue siendo el mismo.
La verdad es que al principio como tú bien dices, había una
gran ingenuidad. Comencé con un equipo muy simple y básico.
Básicamente teníamos un teclado, un equipo de efectos y un aparato
para grabar nuestros temas. Conseguir el equipo era algo que
un chaval universitario no se podía permitir, era caro, pero
preferíamos ir poco a poco y crear con nuestro equipo, en lugar
de ir a un estudio y grabar. El estudio era como una aberración:
tenías un límite de tiempo y eso te obligaba a crear con prisas
(y, por tanto, no creas nada bueno). Preferíamos tener más libertad
y hacer un esfuerzo para ir comprando máquinas a medida que
ahorrábamos.
Mucha gente dice que eres uno de los productores de Detroit
más emocionales. Explícanos el proceso creativo que sigues para
componer tus canciones…
Componer no es algo que tú puedas pensar, es algo que debes
sentir. Es una bendición disponer de un estudio y poder transmitir
nuestros sentimientos a través de la música. Cuando tenía mi
estudio justo al lado de mi habitación te prometo que había
noches en las que me levantaba y me iba directamente a grabar,
a componer. Se trata de eso, de ese impulso emocional que de
repente sientes en tu interior. Muchas veces tenía un sueño
y me levantaba. Cuando estás en ese estado y te metes en el
estudio y sientes que el tiempo pasa a otra velocidad, es cuando
estás componiendo de verdad.
Y en tu faceta de DJ , ¿qué es lo que buscas exactamente?
Cuando estoy pinchando quiero poner música que llegue a la gente,
que les haga sentir algo. Eso es lo más importante. No siempre
sientes cada una de las canciones que pones y siempre trato
de evitar eso a toda costa. Siempre trato de sentir al máximo
todas las canciones que pongo, todos los temas. Tienes que sacar
el máximo provecho de los discos, no es de recibo pincharlos
por el mero hecho de pincharlos. Mi intención es dar más y más
y aumentar el nivel de energía en la pista. Si lo consigues
tienes una buena sesión.
¿Cómo ves la evolución del mercado, con las nuevas tecnologías?
¿Crees que internet os ha perjudicado?
Pues no sé, la verdad es que el negocio ha cambiado bastante
debido a la irrupción de internet y los mp3. Para las compañías
independientes la cosa está bastante mal, porque los chavales
cada vez escuchan más mp3 y apenas compran discos, todo lo que
compran son recopilaciones. Antes se vendían veinte mil o treinta
mil discos, ahora no se sobrepasa los cinco mil. Y todo esto
ha provocado que el mercado de las compilaciones haya crecido
hasta saturarse de forma increíble. De todos modos, todavía
queda gente con buenas ideas que hace cosas muy interesantes,
y de vez en cuando escuchas algo que te hace confiar de nuevo
en el mercado.
Mucha gente habla de tus influencias y hasta se podría escribir
un tratado sobre ellas, pero nunca te hemos oído a ti mismo
hablar de esos artistas que más te han inspirado. ¿Cuáles son?
A grandes rasgos, mis influencias vienen de artistas europeos.
Alexander Robotnik, Kraftwerk… Dios, hasta me gustaba George
Clinton porque usaba sintetizadores. Ese rollo tan funky me
gustaba. Cuando estudiaba en Nueva York, me volvía a casa en
verano y me pasaba siempre por el Paradise Garage. Allí es donde
recibí mis mayores influencias, me pareció magnífico que no
supieras diferenciar las canciones, estaban todas unidas entre
sí. Me quedaba hasta que cerraban el club, lo sentí de verdad.
Esa es la conexión que me unió a Juan y a Derrick. Podríamos
decir que el Paradise Garage fue otra de mis influencias.
Alguna vez has dicho que Derrick es una de las personas
que más te ha inspirado. ¿Es eso cierto?
Sí, es cierto. Derrick fue como un modelo al que seguir cuando
yo estaba empezando. Cuando hizo el primer disco de estudio
junto a Eddie Flashin' y Juan Atkins y vi lo bien que se lo
estaban pasando, me di cuenta de que yo quería hacer exactamente
lo mismo. Cuando vi esa música saliendo en vinilo, me sentí
muy motivado y me dije a mí mismo que quería sacar mi propio
vinilo. Al cabo de seis meses estaba intentando grabar mi primer
disco y la verdad es que fue Juan quien me ayudó a hacerlo.
En ese sentido, Derrick me dio la motivación necesaria, pero
Juan también jugó un papel importantísimo pues me enseñó a utilizar
mi equipo y sacar el máximo provecho de él.
¿Qué le dirías a la gente que asegura que el techno está
acabado o estancado?
Les diría que no se queden con la superficie, que busquen más
allá. Es cierto que con la irrupción de internet y con la popularización
de los sonidos bailables, el techno parece haberse quedado en
un estado de autocomplacencia, pero sólo en la superficie. Si
buscas bien, encontrarás cosas interesantes. Yo todavía encuentro
discos y maxis que me recuerdan a los de antaño, a ese techno
arriesgado y melódico que evitaba la obviedad. Tan sólo hay
que esforzarse un poco más para encontrar los discos que merecen
la pena de verdad.
¿Sigue Detroit siendo la capital del techno mundial? ¿Crees
que ha perdido vigencia?
Hay que admitir que desde Stacey Pullen, Carl Craig y Kenny
Larkin cuesta encontrar nuevos nombres que te sorprendan. No
sé por qué, pero, en Detroit las cosas parecen estar un poco
paradas y quizás esto se debe a que los que llevamos tiempo
hemos viajado mucho y apenas hemos tenido tiempo para centrarnos
en nuestra ciudad, y quizás por eso hay una sensación de que
no pasa nada. De todos modos, aún puedes encontrar nombre interesantes,
aunque cuesta más…
¿Qué podemos esperar de tu sesión en Monegros Desert Festival?
Es difícil hablar ahora sobre lo que está por venir. Lo que
te puedo prometer es una entrega total y absoluta. Siempre he
dicho que cuando un DJ lo da todo en la cabina, da igual que
le haya salido una sesión mejor o peor, la gente siempre apreciará
tu esfuerzo. Es algo que he aprendido durante los años, y si
me preguntas qué puede esperar la gente de mí, te diré que entrega,
mucha entrega.
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