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Masters
At Work: jornada intensiva
Cuando los maestros trabajan, trabajan a
destajo, a todo tren, sin pararse en ningún momento a perder
el tiempo en minucias. Desde hace quince años, el house de
Nueva York tiene un referente claro: el trabajo de Kenny 'Dope'
Gonzalez y 'Little' Louie Vega, dos hermanos del estudio que
no han dejado de producir, remezclar, pinchar y aconsejar
a artistas de todo el mundo. Su labor se ha visto tanto en
los círculos más underground, allí donde su house es sinónimo
de calidad, como en los más mayoritarios -por si no lo sabes,
han llegado a remezclar hasta a Julio Iglesias-, y siempre
sin dejar de lado los fundamentos del house con acento latino
que siempre ha sido la señal de identidad de la ciudad de
Nueva York.
Podríamos tirarnos párrafos y más párrafos para glosar las
virtudes de Masters At Work, pero no será necesario. Sólo
debes saber que en su carrera se distinguen diversas etapas:
la primera, que llega hasta 1995, es la que más aprecian los
fans del house, aquella en la que formaron parte de la elite
de un género que se codificaba de nuevo desde las calles de
Nueva York junto a artistas como Armand Van Helden, Danny
Tenaglia o David Morales. Eran los supervivientes del Paradise
Garage llevando la música disco al futuro. De aquí nacieron
hits como "I can't get no sleep" que todavía ponen la piel
de gallina. Luego llegó la etapa de influencia latina, aquella
en la que nació el proyecto Nuyorican Soul, una de las aportaciones
más honestas a la fusión entre la música caribeña y la electrónica.
Y justo después, Masters At Work siguieron apostando por ambos
estilos en conjunción, sobre todo gracias al empuje de Louie
Vega, que es el más fan de la salsa de los dos. Con él hemos
hablado para tratar una serie de temas interesantes.
En Monegros, además de pinchar con Kenny, vas a tocar
con Elements of Life, tu banda de directo. ¿Por qué has decidido
montártelo con una banda? ¿Es algo que querías hacer desde
hace tiempo?
Ya lo he comentado en varias ocasiones, tuve que montar una
banda porque Tito Puente nos comentó si queríamos telonearle
en un concierto en el Madison Square Garden de Nueva York.
La verdad es que cuando nos lo dijo nos quedamos de piedra,
porque eso supone una gran responsabilidad. Toda mi vida había
flipado con bandas latinas, por influencia de mis padres,
pero jamás hubiera dicho que llegaría a tener una propia.
Cuando estuvimos ensayando para este disco, me dedicaba a
dirigir la banda sin casi saber cómo. Fue algo muy enriquecedor.
¿Qué es lo que más te inspiró a la hora de grabar el disco
con Elements of Life?
La verdad es que lo que más me inspiró en la grabación de
este álbum fueron mi mujer y mi hija. Es un disco muy personal.
Mientras lo estábamos grabando hice muchos viajes por todo
el mundo, y esa influencia se puede percibir perfectamente
en el LP. Hay toques africanos, jazz, mucha música latina,
también una gran influencia de Brasil. Es que lo bueno de
este disco es que tiene de todo, de todas partes, hasta tiene
algo de rumba.
El disco destila un aroma muy callejero, como si lo estuvierais
tocando un grupo de amigos en una fiesta o en la misma calle…
Sin duda. Quería tener muchas voces en el disco. En canciones
como "Summer night" trato de transmitir la sensación de que
los que tocan son un grupo de amigos, en una jam, con unos
congueros. Saben lo que se hacen y fue muy divertido. Éramos
unos veinte en el estudio, bebiendo vino y pasándolo bien…
¿Las canciones que grabasteis con Blaze en el pasado pueden
tomarse como un precedente?
En efecto. Habíamos trabajado en el pasado y la cosa funcionó
muy bien. La verdad es que estaba en casa y mi hijo estaba
viendo la televisión. Ambos estábamos viendo la tragedia de
las Torres Gemelas, y en un momento dado pensé que quería
hacer un disco con el que poder decirle a mi hijo: este mundo
es jodido, pero no te preocupes porque estamos aquí para protegerte.
De modo que llamé a Blaze y les dije que quería volver a grabar
con ellos. De modo que les di un sonido y les dije que hicieran
una letra sobre mi hijo. De ahí nació el tema "Brand new day".
¿Cuál ha sido la parte más complicada a la hora de confeccionar
este disco?
Sin duda alguna, encontrar un punto de conexión entre cuatro
temas muy importantes. Me refiero a "Summer night in Spanish
Harlem", "Quilombo", "Canto para chango" y "Sunshine". Es
una mezcla de estilos brutal, el sonido cambia vertiginosamente
en unos doce minutos. Tenía a unos nueve músicos y cantantes
en el estudio, y una vez terminamos no querían parar, se lo
estaban pasando de miedo.
En Monegros, además de tocar con Elements of Life, pincharás
con Kenny. ¿Crees que se puede hacer algo nuevo cuando llevas
pinchando tanto tiempo?
Sinceramente, nosotros hemos inventado ya muchas cosas. No
sé qué más podemos hacer. Yo llevo pinchando desde 1978, con
la música disco. Quizá lo más importante que hemos hecho ha
sido integrar los acappella, las voces sin acompañamiento
musical, en el mix. Larry Levan ya lo hacía en los ochenta
en el Paradise Garage, pero en los noventa esto lo popularizamos
Masters At Work. Era como remezclar las canciones en directo.
Muchas veces pinchamos así, con instrumentales y voces sueltas,
porque te comunicas mejor con la gente.
Hace unos años se editó la antología definitiva de Masters
At Work, dos cajas de cuatro CDs cada una llamadas "The Tenth
Anniversary Collection". ¿Crees que es la mejor puerta de
entrada para entender Masters At Work?
Cada caja recoge cinco años de nuestra vida musical, y hay
mucho material ahí, así que quizá sí sea la manera más fácil
y rápida, porque no te obliga a buscar todos nuestros vinilos
con remixes o colaboraciones. Ese es material ya muy raro
que no se encuentra fácil. Hay mucha gente que no conoce nuestro
material más antiguo, o algunas producciones, así que las
dos cajas pueden enseñarte de dónde venimos, nuestras influencias…
¿Cómo conociste a Kenny?
Fue en 1989. Yo había hecho discos con Todd Terry, y Todd
me lo presentó un día en el estudio. Me dijo que había hecho
un tema con un sample de Celia Cruz, y eso me gustó. Me gusta
conocer a gente que ame la música de mis padres, y nos hicimos
amigos. Él trabajaba en una tienda de discos, y empezamos
a ir juntos a los clubs en los que yo pinchaba. A Kenny también
le gusta el funk y el rap, así que con el tiempo me ayudó
a hacer beats. Y en 1990 nació Masters At Work.
Se decía que habría un segundo disco de Nuyorican Soul,
pero que en vez de tocar música latina haríais afrofunk nigeriano.
¿Es eso cierto?
Había planes… Queríamos hacer un disco con Fela Kuti, pero
Fela murió hace unos años y no pudo ser. Luego hemos intentado
ponernos en contacto con Femi, su hijo, y aunque él sabe quienes
somos, todavía no hemos podido hablar en serio de hacer un
disco de afrobeat y house. Hemos estado bastante ocupados
estos años, con los nuevos discos de Masters At Work, con
los mix-CDs, con los recopilatorios, y a mí Elements of Life
me ha restado mucha energía, pero ojalá podamos hacer algo
nuevo de Nuyorican Soul bien pronto.
Hacéis muchas cosas…
Yo trabajo como 16 o 18 horas al día. Puedes no creértelo
si quieres, pero es verdad. No sé de dónde nos sale la energía,
pero la tenemos.
¿Eres feliz cuando la gente reconoce el nombre de Masters
At Work?
Sin duda. Nos enorgullece profundamente que la gente nos conozca
y le guste lo que hacemos. Son muchos años ya de trabajo.
Yo creo que el respeto que se ha ganado Masters At Work viene
de hacer un buen trabajo y también de una mezcla de muchas
cosas, de saber integrar el funk, el house, el hip hop y lo
latino en un mismo disco. Nosotros no queremos ser productores
dance, sino artistas. Que un día podamos estar en el estudio
con George Benson y estar más o menos a su altura y que luego
podamos trabajar con artistas underground que nos influyen
y a los que influimos. Eso es lo bonito.
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