|  
|
Todd
Terry: la house de tu vida
Todd Terry es para Nueva York y el house
lo que Derrick May es para Detroit y el techno: un creador,
una leyenda viva; como el alias ‘Todd the God’ indica, un
auténtico Dios de la música house. Todd Terry es eso y muchísimo
más. Y es que sus experimentadas manos han dominado la escena
house neoyorquina en los últimos quince años sin perder un
ápice de poder. Terry sigue siendo un personaje mítico, casi
imposible de contratar, cuyo caché haría palidecer a más un
promotor: pero para tener calidad hay que pagar y este hombre
es un pedazo vivo de la música de baile reciente. A pesar
de que empezara con ritmos hip hop, Todd enseguida vio que
su camino eran las producciones de house y su pronta alianza
con ‘Little’ Louie Vega como fundador de Maters At Work no
fue baladí. Desde que emprendiera su andadura en solitario,
este perro de presa de La Gran Manzana comenzó a edificar
una carrera de lo más exitosa en el terreno de las producciones
–sus maxis se cuentan como victorias–, el mundo de la remezcla
–se lo rifan los cracks de las listas americanas– y el universo
de las cabinas. En los platos, Todd Terry es toda una institución:
mezcla como los ángeles, tiene un sentido del ritmo apabullante
y exprime una de las maletas más preciadas del mercado. Su
visita al Monegros Desert Festival será seguramente uno de
las pocos desplazamientos a España que haga en los próximos
años. Si quieres ver al cometa Haley tendrás que hacerte con
la entrada.
Eres de Nueva York y has conseguido darle a tu sonido
un toque un poco más saltarín que el de Chicago. ¿En qué medida
te ha influenciado vivir en una ciudad como La Gran Manzana?
Bueno, es cierto que en Nueva York el house se vivía de una
forma distinta que en Chicago. Es lo bueno que tiene la música,
que en el mismo país puede sonar de formas muy distintas en
distintas ciudades. Sí, supongo que vivir en esta ciudad me
ha influenciado de una forma definitiva y le ha dado a mis
producciones un toque mucho más feliz. De todos modos, el
house de Chicago me encanta. Todd Terry es para Nueva York
y el house lo que Derrick May es para Detroit y el techno:
un creador, una leyenda viva; como el alias ‘Todd the God’
indica, un auténtico Dios de la música house. Todd Terry es
eso y muchísimo más. Y es que sus experimentadas manos han
dominado la escena house neoyorquina en los últimos quince
años sin perder un ápice de poder. Terry sigue siendo un personaje
mítico, casi imposible de contratar, cuyo caché haría palidecer
a más un promotor: pero para tener calidad hay que pagar y
este hombre es un pedazo vivo de la música de baile recinta.
Por supuesto, a quién no. Sabemos que es una pregunta
bastante manida, pero nos interesa mucho saber qué es lo que
te llevó a entrar en el mundo de la música de baile.
La música. Comencé a escuchar lo que ponían en la radio y
me empecé a quedar fascinado con la música de James Brown
y toda esa gente. A medida que fui creciendo, me comencé a
interesar por la cultura de clubs y me di cuenta de que quería
ser DJ. A partir de entonces mi interés por la música de baile
fue progresivo y fue creciendo más y más.
¿Qué hay de cierto en que comenzaste produciendo rap y
luego te pasaste al house?
Es cierto. Comencé con un grupo de amigos, con mi crew y lo
primero que hice fueron beats de hip hop. El problema es que
no conseguí firmar ningún contrato importante. Entonces comencé
a grabar canciones de house como un divertimento y me di cuenta
de que era con eso con lo que realmente conseguía contratos,
de modo que seguí por ese camino.
¿Es cierto que trabajaste durante un tiempo con los míticos
Jungle Brothers?
Sí, hicimos “I’ll house you”, como todo el mundo sabe. Estuve
un tiempo con ellos, en ese momento Jungle Brothers eran como
la voz de la conciencia del rap. Eran un grupo muy comprometido
políticamente, con una mente muy abierta a la hora de producir
y también de escribir. Colaboramos poco tiempo porque yo me
fui por otros derroteros, pero los admiro mucho.
¿Y qué nos puedes decir de Masters At Work?
También trabajamos juntos. Hace ya mucho, mucho tiempo… Louie
Vega y yo comenzamos a grabar temas de house y nos llamábamos
Masters At Work. Eso es algo que no mucha gente sabe y es
la verdad. Después decidí seguir mi propio camino y el siguió
con su historia junto a Kenny Dope. Yo les puse en contacto.
¿Cómo fue tu experiencia con el drum’n’bass? ¿Volverás
a hacer algo en esa onda?
Mucha gente cree que solo hago house y eso es un error. Me
gusta probar con otros estilos y el drum’n’bass es uno de
los que más me divierten. El LP “Resolutions” me brindó muchas
satisfacciones y sin duda alguna volveré a hacer algo parecido.
Desde hace un tiempo vengo preparando el “Resolutions 2”.
No sé como se llamará al final. ¿Por qué no? La verdad es
que ahora veo difícil que salga porque estoy muy ocupado con
otras cosas más, pero…
Háblanos también de tu faceta de remixer. Has remezclado
a gente importantísima y sigues siendo uno de los más requeridos
para estos menesteres…
En este sentido no tengo prejuicios, me gusta que se me conozca
como un tipo capaz de remezclar cualquier estilo. Lo mismo
que cuando hago de productor, no me gusta atenerme a una sola
cosa y que la gente tenga una imagen muy cerrada de mi música.
Lo mismo me pasa con las remezclas, me da igual lo que me
ofrezcan, me gustan los retos y no me cierro a un estilo.
Y tampoco me importa que sea comercial, ¿por qué debería decir
que no? La versatilidad es algo que me interesa muchísimo.
¿Todavía te estremeces cuándo te siguen llamando aquello
de Todd the God?
La verdad es que lo de Todd the God es algo que me encanta.
No me malinterpretes, me encanta este sudónimo pero no tengo
aires de deidad ni me creo un semi dios. Lo que pasa es que
como reconocimiento a mi carrera, me parece que lo de que
te consideren un Dios es poco menos que un triunfo. A lo mejor
lo decían porque antes exigía viajar en Concorde a Europa
(risas).
¿Cómo puedes controlar tres platos y un mixer en CD y
no fallar una sola mezcla? ¿No te vuelves loco?
Es algo que me encanta. Cuantos más apoyos tenga para pinchar
mejor. Mientras la tecnología no interfiera no diré que no
a más complementos. Cómo puedo no perder las mezclas, supongo
que se trata de experiencia. Llevo muchos años en esto y cuando
llevas tanto tiempo el equipo deja de tener secretos para
ti. No es nada del otro mundo, la verdad. Hay muchos otros
DJs que también juegan con muchas opciones distintas a la
vez.
¿Te han hablado de Monegros alguna vez? ¿Sabes dónde
vas a pinchar?
No mucho, la verdad. Sé que es un festival muy importante
de España y que se celebra en una especie de desierto. Pero
a mí esas cosas no me importan demasiado, lo único que me
interesa es tener una buena audiencia. Si el público está
bien, lo otro me da igual. Yo voy y pincho, es mi trabajo.
|