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DJ
Vadim: ensaladilla rusa
André Gurov es uno de los auténticos maestros europeos de
la producción hiphopera. Su alter ego, DJ Vadim, ha creado
escuela en su país de residencia, Inglaterra, y ha servido
para que muchos productores en la sombra no perdieran la fe
en sí mismos. Su triunfo ha sido lento, trabajado, pero desde
que empezara a sacar LPs en Ninja Tune sus pasos se han seguido
con extrema pasión tanto por la facción rapper como por los
amigos de la electrónica. Sí, "USSR Repertoire" (96) fue un
hito del hip hop instrumental que dejó a medio mundo boquiabierto
y puso sobre el tapete a un creador inquieto que, partiendo
de los preceptos del hip hop, trataba de encontrar un discurso
personal, ajeno a las modas que todavía hoy sigue evolucionando
gracias a trabajos de tanta categoría como "USSR: The Art
of Listening" o "USSR: Life from the other side". Vadim ha
grabado con MCs de todo el globo -entre ellos Mucho Muchacho-,
le sirvió bases a 7 Notas 7 Colores, ha sido el protagonista
de un programa de televisión y ha conseguido un gran éxito
con su última gira bajo el nombre de The Russian Percussion,
un proyecto con varios artistas -entre ellos su mujer- que
hemos podido ver y disfrutar en nuestro país varias veces.
Como DJ, Vadim tiene pocos rivales en el Viejo Continente.
Poseedor de una técnica demoledora en el scratch, con una
maleta llena de los mejores hits de rap del momento y unas
ganas incansables de propagar el buen hip hop entre la gente
que va a verle, este ruso -británico de adopción- es uno de
los DJs más efectivos, divertidos y aplastantes del mercado.
Que alguien afile las agujas de Monegros Desert Festival,
porque es un espadachín consumado.
En primer lugar, nos hemos enterado de que protagonizaste
un programa para la BBC en que viajabas por todo el mundo
para conocer a músicos de distintas nacionalidades. ¿Qué puedes
contarnos de esa experiencia?
Fue algo que nunca olvidaré, la verdad. Me descubrió un nuevo
mundo tanto en el plano musical como en el plano visual. Fue
un viaje que me despertó en cierto modo. Vivo en Inglaterra,
y por lo tanto mis referencias eran la escena británica y
la estadounidense. Pero en cuanto viajamos a Sudamérica, África,
Israel, India , Japón… me di cuenta de que hay todo un mundo
musical ahí fuera. Fue una experiencia que me permitió conocer
a un montón de gente interesante y me enriqueció mucho, musical
y culturalmente.
Háblanos de tu forma de hacer los beats. Mucha gente dice
que eres un innovador, un minimalista… ¿cómo trabajas en el
estudio?
Bueno, la verdad es que sí, me gustan los beats de corte minimal.
Es la forma en que me gusta programar las bases. Es como si
fueras un escultor y estuviera haciendo una obra. Comienzas
con un bloque de hielo muy compacto del que poco a poco vas
extrayendo una forma y del que acabas sacando tu escultura.
De modo que comienzo con un buen montón de sonidos, que luego
voy moldeando a mi antojo y con los que acabo formando una
canción descartando infinidad de capas.
Además, siempre te has mostrado como un DJ internacional
en todos los sentidos. En tu disco "USSR: The Art of Listening"
ya colaboraste con MCs de todo el planeta.
Siempre he creído profundamente en todos los MCs con los que
he trabajado. Todos me merecen un gran respeto. En ese disco
tenía a gente de todo el mundo, pero mi idea no era tener
a un MC de cada país, nada de eso. Soy un productor medianamente
conocido, no tengo el estatus de Dr. Dre, Timbaland o Kanye
West, mi rollo es ligeramente distinto. No contrato a MCs
para vender más copias, no quiero que la gente compre mi disco
porque tenga a Method Man, M.O.P. o Eminem en la lista de
rappers. Más bien soy de los que tratan de descubrir nuevos
talentos y me gusta darlos a conocer.
Siempre te has mostrado crítico con los megastores y las
tiendas de discos mayoritarias. ¿Sigues pensando que la industria
no respeta a los creadores independientes?
La industria sigue estando muy jodida. Los megastores cada
vez venden más DVDs, vídeos y juegos de consola. Y eso va
en detrimento de artistas como yo, que estamos en un término
medio. Antes quizás se quedaban con 20 copias de mi disco
y ahora sólo cogen tres o cuatro, de modo que si alguien busca
mi disco y no lo encuentra, que es lo más probable, a lo mejor
no quiere esperar a reservarlo y compra el de Eminem en su
lugar. En ese sentido, hemos tenido que hacer largas giras
para dar a conocer nuestro LP en todo el mundo, claro, y también
para obtener beneficios económicos, para qué negarlo.
Hace tiempo dijiste en una entrevista que una de tus mayores
pasiones es buscar discos antiguos y que te habías convertido
en un yonqui del vinilo. ¿Sigues en esa tesitura?
La cosa ha empeorado, esa es la verdad (risas). Lo cierto
es que siempre me ha gustado buscar en las cubetas y comprar
vinilos de todo tipo. Recuerdo mis viajes a San Francisco
hace algunos años. Volvía con una maleta repleta de vinilos,
te juro que me llevaba unos trescientos cada vez que volvía
a Inglaterra: ahora que he podido viajar mucho más y conocer
tiendas de discos de todo el mundo, te puedo asegurar que
mi colección de discos se ha disparado por completo. Necesito
un poco de espacio. ¿Me alquilas una habitación? (risas)
Trabajas en el Reino Unido, de modo que estarás al tanto
del movimiento hip hop que se está produciendo allí. ¿Cómo
lo ves?
Aunque mucha gente dice que en Inglaterra muchos grupos tratan
de ser como los americanos, tengo que decir que también hay
muchos con una personalidad propia y mucho futuro por delante.
Los que más me gustan son Task Force, pero no han tenido mucha
repercusión. Creo que con un poco más de publicidad serán
grandes. Y también pienso lo mismo de Skinnyman. Por supuesto
Phil Life Cypher son también unos de mis preferidos. Estos
tres son los nombres más fuertes de la escena británica a
mi modo de ver. Por supuesto, tengo un gran respeto por Black
Twang, Jehst, Kyza, Out Da Ville, Est'elle, Rodney P… Hay
tantos que mencionaría. La verdad es que la escena británica
está en uno de sus mejores momentos y en muchos aspectos supera
al grueso del producto estadounidense.
Has colaborado con mucha gente, pero nos gustaría que
nos dijeses con qué artistas te gustaría trabajar.
Buffff, hay un montón de gente interesante con la que me encantaría
trabajar algún día, aunque sé perfectamente que con algunos
será del todo imposible. Me encantaría colaborar con Youssou
N'Dour, Eugene McDaniels, Guru… En fin, hay muchísimos. Lo
que no quiero hacer es industrializarme y por eso tengo que
ser muy cuidadoso. No me quiero convertir en una especie de
DJ Clue, que saca el talonario y alquila a los mejores rappers.
Por supuesto que me encantan Beatnuts, Jay-Z y KRS One, pero
no quiero utilizar grandes nombres para vender más discos,
quiero que mis discos se vendan porque yo los produzco.
¿Te ves colaborando o grabando para gente de la escena
pop, de otras esferas más comerciales?
No voy a hacer nada en una onda pop ni mucho menos. No sería
creíble y no lo haría motivado en absoluto, eso lo puedes
tener por seguro. De todos modos, nadie debería malinterpretarme:
creo que la música pop tiene su papel en la sociedad y tiene
su utilidad. Mucha gente siente cierta tirria contra la palabra
pop, porque deriva de popular. De todos modos, siempre he
creído que hay muchas bandas de música pop con altas dosis
de credibilidad que no me desagradan.
Estuviste pinchando en el Last Dance, la fiesta de clausura
que se hizo de la novena edición de Monegros Desert Festival.
¿Qué te pareció aquello?
Pues fue una pena porque no pude ver el desierto del que tanto
me hablaron, aunque ahora por suerte podré estar allí porque
pincho en la nueva edición. En cuanto a la fiesta Last Dance,
qué quieres que te diga, me lo pasé en grande. No había mucha
gente, pero fue genial. Pasé mucho calor, eso sí que te lo
puedo asegurar, pero me gustó mucho el club Florida 135. Buen
sonido y buenas vibraciones.
¿Qué nos traerás para Monegros?
Los que me conocen ya lo saben: mi sesión será 100% Vadim.
Habrá mucho hip hop, mucho funk, beats rotos, en fin… Todos
los sonidos que me gustan y que suelo pinchar. No me gusta
ponerme demasiado experimental porque a fin y al cabo lo que
la gente quiere es pasarlo bien. Así que todavía no sé qué
discos voy a emplear, pero el espectro de sonidos será el
que te he dicho. Cosas que se ajusten al flow de Demolition
Man.
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