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Ricardo
Villalobos: la dieta de la alcachofa
Nacido en Chile, pero desarrollado artísticamente en Berlín,
bajo el influjo de la mejor música electrónica de Europa,
Ricardo Villalobos ya se ha convertido en la auténtica sensación
del hit parade electrónico de este 2004. Gran parte de la
culpa la tiene su fama inexpugnable cómo DJ y su primer disco
largo, el celebrado "Alcachofa", editado en el otoño del año
pasado y que ha conseguido parabienes de todo el mundo. Con
este brillante debut grabado en la factoría Playhouse, Villalobos
ha conseguido llevar hasta cotas insospechadas la etiqueta
de click house o microhouse, y ha demostrado que aquello de
"menos es más" es una verdad como un templo. Este fan irredento
de los legendarios Depeche Mode ha sabido forjarse un discurso
inclasificable que coge lo mejor del house, bebe de las frecuencias
experimentales y emplea el acerbo percusivo de países como
Brasil o Cuba para dotar de mordiente a un discurso que por
ahora ha encandilado a la crítica de todo el mundo. No en
balde, la sala Fabric le cogió como residente durante un breve
tiempo y su presencia es requerida en infinidad de festivales
y clubs de todo el globo. Nosotros le interceptamos en Sónar,
por donde se paseaba desgarbado y divino, y hablamos un rato
con él. Y mucho ojo, en Monegros no sólo nos deleitará con
sus implacables sesiones, también compartirá cabina con su
amigo del alma Richie Hawtin. Delicatessen es decir poco.
Mucha gente se pregunta por qué te fuiste de Chile a vivir
a Berlín. Es un cambio muy radical, ¿no crees?
Sin duda lo es, pero en aquel momento fue algo del todo necesario.
Yo sólo tenía 3 añitos cuando nos fuimos, pero mis padres
hicieron bien. En esa época se acababa de producir el golpe
de estado de Augusto Pinochet, que derrocó a un gobierno democrático.
Mis padres enseguida decidieron irse a otro país, porque sabían
lo que nos esperaba. Y decidieron viajar a Alemania. Pero
no siempre he vivido en Berlín: primero estuve mucho tiempo
en Frankfurt y entonces me fui a Berlín más o menos en el
año 99.
¿Te habría gustado quedarte en Chile?
Es una de esas cosas en las que piensas a veces. ¿Y si no
hubiésemos tenido que irnos? No lo sé. La verdad es que yo
me siento muy a gusto en Alemania y especialmente en una ciudad
como Berlín. Además, si no hubiera vivido en Berlín posiblemente
no habría entrado en el mundo de la música electrónica y no
me ganaría la vida con esto. Quién sabe…
¿Te ves entre dos países y dos culturas? ¿Te sientes chileno
o alemán?
La verdad es que me siento como un híbrido, una mezcla muy
extraña (risas). En el fondo disfruto de esa indefinición,
me gusta no pertenecer a un solo lugar. Además, ya he dicho
muchas veces, que ese componente exótico juega en mi favor
en un país como Alemania y también en Europa. Seguramente
mis padres fueron quienes acusaron más el cambio, porque ellos
eran chilenos y llevaban viviendo allí durante mucho tiempo.
De todos modos, yo he pasado en Chile bastante tiempo, tengo
muchos amigos allá.
Clickhouse, minimal, techno, nu-Chicago... Son muchas
las etiquetas que la prensa ha utilizado para definir tu sonido.
¿Qué te parece este desfile de etiquetas y tanta obsesión
por definirte?
Es algo que está ahí y que hasta cierto punto resulta divertido
observar. Me encanta la música minimalista, la música que
apela a los sentimientos más básicos. Lo más importante para
mí es que una canción tenga la capacidad de hacer bailar a
las personas, de sumirles en un estado de trance y que a la
vez les pueda relajar. Las etiquetas no me preocupan la verdad,
me interesa más el resultado de una canción, la canción en
sí misma.
Entonces, ¿qué es lo más importante para ti en una canción?
Sin duda alguna, la percusión. Es lo que más me obsesiona.
Cuando comencé a considerar seriamente la opción de vivir
de la música estuve estudiando a fondo el mundo de la percusión,
incluso viajé a países con una gran tradición en el tema.
Ahora sigo centrándome en este flanco, el de la percusión,
y cuando escribo un tema siempre lo determina el ritmo, la
percusión.
Bueno, supongo que tendremos que hablar de "Alcachofa",
un álbum que ha obtenido muy buenas críticas y que te ha granjeado
una reputación fuera de toda duda. ¿Cómo ves el éxito de este
disco?
No puedo negar que estoy muy contento con el éxito de crítica
y público que ha obtenido "Alcachofa", pero a veces tantos
elogios y palabras grandilocuentes me superan un poco. Preferiría
que las críticas hubieran sido un poco más tibias, porque
ahora todo lo que haga después de este disco será observado
con lupa y las expectativas serán muy altas y esa presión
me incomoda un poco.
Y otra pregunta obligada, ¿por qué decidiste llamar a
tu LP "Alcachofa"?
Bueno, la verdad es que es mi alimento favorito. Me encantan
las alcachofas; es una comida que es muy beneficiosa para
la salud que le recomiendo a todo el mundo.
Háblanos de tu residencia en Fabric. Disfrutaste pinchando
en uno de los mejores clubs, por no decir el mejor club, del
mundo?
Es uno de los mejores clubs como bien dices. Me encanta pinchar
allí. El público suele tratar muy bien a los DJs invitados
y además es uno de los públicos que más entienden de música
electrónica en toda Europa. Es un club muy especial que a
pesar de tener tres salas, consigue desprender el aroma de
los clubs underground. Y en todas las salas, el sonido es
realmente impresionante.
Te han hablado de Monegros Desert Festival. ¿Qué esperas
de una celebración como ésta?
Tengo ganas de ir, Richie Hawtin me ha hablado del festival
y me ha dicho que es una fiesta muy especial, con magia. Una
experiencia más que contar, la verdad. Tengo ganas de ver
cómo es eso y cómo demonios os lo habéis montado para montar
un tinglado así en medio de ninguna parte.
¿Qué nos vas a ofrecer en tu set de Monegros? Tu actuación
es sin duda alguna una de las más esperadas…
La gente que me conoce sabe que soy un DJ al que le gustan
los sonidos minimalistas, las repeticiones. Me gusta llevar
a la pista a una especie de trance y eso lo consigo con temas
muy sencillos, desnudos, con elementos repetitivos y buena
percusión. Al fin y al cabo se trata del ritmo y eso es lo
que mueve a la gente. En eso me centraré, como siempre. Lo
que haremos luego Richie Hawtin y yo ya lo veréis con vuestros
propios ojos (risas).
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