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Carl Cox: toneladas de techno

Nunca se fue, ni falta que le hacía. Carl Cox sigue siendo el rey absoluto de las cabinas, el hombre que todos querrían ser. Todavía es el DJ más solicitado del mundo, tiene más puntos de Iberia que todos nosotros juntos y no hay rincón de este mundo que no haya pisado. Ser el mejor DJ del mundo tiene estas cosas, muchas veces debes amoldarte al ritmo trepidante de la fama y muchas otras debes tomarte las cosas con calma y no dejar que te absorba el trabajo. Dados sus recientes problemas con el estrés y el exceso de trabajo, que derivaron en una crisis nerviosa y un debilitamiento de su salud que le ha obligado a reposar durante semanas y ha reorganizar su agenda, el nuevo Carl Cox es un hombre más selectivo, un DJ que se han visto obligado a decir no a muchos clubs y festivales porque necesita un poco de tiempo libre. Quizás por eso, su visita a Monegros Desert Festival reviste todavía mucha más importancia. No solo porque hace muchos años ya que el británico no pisa el desierto aragonés, sino porque, además, nuestro héroe ya no escoge todo lo que le ofrecen, sólo sus lugares favoritos. Así pues, este 15 de julio, en las tierras baldías monegrinas, sus redondos dedos acariciarán una selección de vinilos de techno que seguramente dejarán la pista de baile para el arrastre: vuelve el mejor y allí estaremos todos para verlo.
Son ya muchos años en la brecha, Carl. ¿No sientes el paso del tiempo soplarte en el cogote?
Al contrario, a medida que pasa el tiempo siento un amor cada vez más profundo por mi trabajo, por la música electrónica, por las sesiones que hago en todo el mundo. He estado pinchando durante más de veinticinco años, dieciocho en calidad de profesional. Recuerdo como si fuera ahora que comencé porque mis padres tenían vinilos en casa, y cuando tenía unos 8 años mi madre me dejaba jugar con los discos, discos que la mujer acababa pinchando para calmarme, aunque después todos acabaran bailando. De ahí hasta aquí. Es una larga historia, ¿verdad? Es imposible estar cansado de una profesión tan fascinante y que me lo ha dado todo, ¿no crees?
¿Crees que ahora mismo está difícil lo de convertirse en DJ? ¿Le aconsejarías a alguien que se convirtiera en DJ tal y como están las cosas hoy en día?
Claro que sí. Para mí, los comienzos fueron también complicados, pero creo que en esto tienes que hacer lo que sientes, tienes que creer en lo que haces. Si es así, y ves que tu camino es el de ser DJ, no dudes en intentarlo. Mira, en mis comienzos intenté tocar la guitarra, intenté tocar la batería, el piano. hasta intenté cantar. De todos modos, me di cuenta enseguida de que eso no estaba hecho para mí, pero en cambio comprendí que la gente se lo pasaba bien cuando pinchaba, de modo que me concentré en esa faceta.
¿Tenías algún ídolo en el que fijarte cuando comenzaste?
No, ya sé que suena raro, pero no tenía ningún DJ en el que inspirarme. En ese sentido, debo decir que fui autodidacta, por así decirlo, me limite a seguir pinchando la música que me gustaba y así prosperé, sin fijarme en nadie en especial.
Posiblemente, eres el DJ que viaja más a menudo. ¿Realmente tienes hogar o ya te has acostumbrado vivir de hotel en hotel?
Cuántas veces me habré preguntado yo mismo eso. La verdad es que hay épocas en que mi casa es mi habitación de hotel y mi familia son los botones, el servicio de habitaciones y la recepcionista (risas). Puede parecer una tontería, pero es la pura verdad. De todos modos, es algo que acepto gustosamente como una parte inexcusable de mi trabajo. Cuando alcanzas un estatus como el mío, tienes que llegar a todo el público de todo el mundo. Si esa gente ha comprado tu disco les debes una sesión en directo, tienes que ir hasta allí. Tengo la suerte de que mi música es conocida en todo el mundo, desde Hong Kong hasta Francia, de modo que viajar a esos sitios a contentar a tu público es algo que me siento en la obligación de hacer aunque muchas veces me cueste estancias de varios meses alejado de mi casa.
De todos modos, tenemos entendido que ahora eres mucho más selectivo con los viajes que haces y que quieres tener algo más de tiempo para ti mismo.
Es cierto. Llegó un punto en que, si hubiera cogido todo lo que me ofrecían, habría terminado destruyendo mi salud a base de estrés. Mi vida se había vuelto completamente loca, estresante hasta límites insospechados, y me di cuenta de que debía tomarme las cosas con calma y disfrutar un poco de mi tiempo libre, disfrutar de todo lo que he conseguido y construido por mí mismo.
La prensa siempre te ha seguido, te ha reverenciado hasta la extenuación. ¿Cómo llevas ahora tu relación con los medios?
La verdad es que tienes razón, siempre he tenido a la prensa detrás, aunque no es algo que me moleste. De todos modos, tengo claras mis prioridades. En ese sentido, no me considero un elitista y un pelota de los medios de comunicación, me refiero a que si entro en un club y en un lado está la prensa y en otro mi público, siempre me dirigiré y pincharé para el público. La prensa, al fin y al cabo, puede ensalzarte o hundirte, pero la fidelidad de tu gente siempre estará ahí, sin moverse.
Por lo que vemos, lo más importante para ti es tener contento a tu público, a tu gente, ¿es así?
Así es. Tienes toda la razón. De hecho, ellos son la razón por la que disfruto tanto con lo que hago, y estoy seguro de que muchos DJs dirían lo mismo. Amo la música, la adoro, he estado metido en el negocio de la música desde hace tanto tiempo que ya ni me acuerdo. Me encanta seguir los nuevos estilos, ver cómo evoluciona la música. Pero lo más importante es ver a la gente pasarlo bien, divertirse al máximo. Eso es un fogonazo, un gran subidón, el hecho de ver a la gente pasarlo bien te rejunevece, y te hace sentir mucho más feliz. La verdad es que con eso me basta, mientras siga consiguiendo que la gente se lo pase bien, seguiré disfrutando de este negocio.
¿Cómo te ves ahora en calidad de productor? ¿Sigues teniendo las mismas dudas que cuando empezaste, sigues teniendo el mismo gusanillo cada vez que haces algo nuevo?
Hubo un tiempo en que la gente pensaba que los DJs no podían componer música y mucho menos hacer álbumes enteros. Mucha gente nos veía como simples remezcladores, tipos que podían darle un toque clubber a una canción ya escrita. Creo que llegados a este punto por fin la gente se ha dado cuenta de que un DJ tiene cerebro y puede componer canciones. La verdad es que me encanta pinchar, pero disfruto igualmente componiendo temas. Como dices, ahora ya no tengo la falta de confianza de mis primeros maxis, ahora soy una persona que ya confía más en sí misma y en la tecnología. Y sí, la verdad es que sigo sintiendo algo muy especial cuando saco un nuevo tema y la gente lo compra. ¡Es algo que has hecho tú mismo, y a la gente le gusta!
¿Cómo te sientes cuando la gente te cataloga como un artista de techno cada vez que sacas disco o algún tema nuevo? ¿No crees que simplifican un poco tu radio de acción?
Lo de que Carl Cox es un techno-master siempre me ha sonado a "la música de Carl Cox no tiene alma". Es una percepción mía, pero es así. Siempre he defendido que la música es música, es decir, depende enteramente de cómo la percibe el oyente. Cuando hago un disco, ese trabajo habla de lo que yo soy, es lo que yo soy. Es un profundo reflejo de mi personalidad. Nunca le he visto la utilidad a hacer un disco que simplemente te ayude en tus sesiones y te haga un DJ más completo, es algo que nunca he necesitado. De modo que lo de techno sí que podrías ser una simplificación porque no me limito al techno, sino que grabo la música que me gusta escuchar, independientemente de que esa música pueda o no pueda sonar en una pista de baile. Eso es secundario.
También hay mucha gente que habla de un sonido Carl Cox, un sonido más allá de etiquetas y géneros. Eso debe de ser muy halagador. ¿Realmente crees que existe este sonido?
Me gusta que me preguntes eso, porque estoy de acuerdo, si por algo he luchado en mi carrera es para que no me encasillaran, para que apreciaran mi propio sonido. Mucha gente me pregunta en qué consiste el sonido Carl Cox. Y yo la verdad es que no sé qué decirles, no sé la respuesta. Todo lo que sé es que me gusta pinchar canciones que pongan al público en marcha y me da igual si proceden de la escena rave, drum'n'bass, electro. Me da igual si son breaks o bombos. Me limito a escoger lo mejor del mercado y a hacer un todo con todos esos distintos estilos. Eso es el sonido Carl Cox.
¿Cómo te sientes al volver a España y más concretamente a Monegros? Tus fans de aquí están ansiosos por volver a verte. Mucha gente, de todos modos, se pregunta hacia dónde estará encaminada tu sesión.
Han pasado muchos años desde el festival de los Monegros al que fui, cierto. Me han dicho que ha crecido muchísimo y que ahora es un evento masivo. Estoy ansioso por comprobarlo. En cuanto a la sesión, aunque haga tiempo que no pincho para ellos, sé perfectamente que el públcio del festival se vuelve loco con el techno, de modo que les regalaré una sesión de techno, una buena sesión con los mejores vinilos que tengo en mi maleta, con el mejor techno que puedan imaginar. Sé perfectamente que Monegros no es Ibiza y que en el desierto no funcionaría una sesión con hits festivos. Un buen DJ debe adaptarse al público, eso es algo que siempre he tenido muy claro.
Por cierto, Carl, tienes preparado algo nuevo después de "Second Sign".
Bueno para este 2006 tengo varias cosas en cartera. Estoy preparando una segunda compilación de mi sello Intec y ya estoy pensando en un nuevo álbum. He montado un estudio en mi casa de Frankston y estoy ansioso por grabar cosas nuevas. Tengo muchas ideas que quiero poner en práctica.
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