Underworld
Asian Dub Foundation
Mala Rodríguez
Entrevista a MOTOR: rock’n’rave
El dúo Motor es la nueva sensación del electro-rock, y no en vano se les considera los principales competidores de Black Strobe en una forma de entender la música electrónica de baile a partir de elementos del rock gótico, las frecuencias que suenan como guitarras eléctricas y el sonido techno más cortante. Con uno de sus primeros maxis, "Sweatbox", ya dieron pistas de cuál era su potencial, una estética épica y de hora punta que se manifestó en el álbum "Klunk" (NovaMute, 2006) como una de las más efectivas de la electrónica para las masas de su momento. Ahora regresan con "Unhuman", un segundo disco más desbordado, más rockero y más oscuro, y nos ofrecerán su contenido en uno de los directos más electrizantes que se pueden disfrutar hoy en día. Los tendrás el 7 de julio en Monegros Desert Festival. Antes de que llegue ese momento, pudimos hablar con Olivier Grasset, 50% del dúo junto con Bryan Black.

Sois franceses, pero curiosamente os distéis a conocer en el sello NovaMute, que tiene su base en Londres. Normalmente, la mayoría de artistas electrónicos franceses se dan a conocer en sellos de vuestro país, así que en cierto modo sois una excepción. ¿Nadie os hizo caso en Francia?
Bueno, no es exactamente así. Fuimos nosotros los que preferimos pasar un poco de la escena y la industria francesa. La mentalidad de los sellos no nos acababa de gustar, no me apetecía trabajar con ellos. Tienen una manera de entender la música y el negocio a veces demasiado materialista, y a la vez muy poco abierta al mundo. Es extraño, quizá por eso la mayoría de artistas franceses que han triunfado lo han hecho en sellos alemanes, ingleses o en multinacionales. Así que desde el principio lo vimos claro: París no nos interesaba y Londres sí.

¿Cómo fueron vuestros comienzos?
Ingenuos, como los de todo grupo que empieza. Ingenuos, pero también de experimentación, probando muchas cosas. Comenzamos trabajando con el ordenador, programando beats. Siempre nos interesó el ritmo, incluso antes de empezar a trabajar con la electrónica. Estábamos en bandas punk, y ya entonces lo que más nos interesaba era aporrear la batería. Cuanto más salvaje y dura fuera la música, más nos apetecía hacerla. Así que el tránsito del punk a la electrónica fue fácil, porque el elemento rítmico estaba muy presente. Lo siguiente fue comenzar a jugar con el ordenador, y con el paso del tiempo tienes un disco de Motor.

¿Cómo os conocísteis?
Teníamos un amigo común, y a veces coincidía con él en ensayos que mantenía con mi banda. Bryan también le conocía, y este amigo me solía hablar de él. Con el tiempo, coincidimos por aquí y por allá, y ya sabes cómo acaban estas cosas: un día te piden que participes con ellos en un proyecto musical, así que nos hicimos amigos y acabamos dejando nuestros grupos y haciendo música por nuestra cuenta. El origen de Motor es ese.

Se nota que tenéis un pasado rockero.
Sí, ¿verdad? La música que hacemos tiene esa energía, creo que es algo que no podermos perder porque la llevamos en la sangre. Al principio experimentamos mucho porque el medio electrónico nos era desconocido, y nos salían cosas muy poco rockeras, pero poco a poco le fuimos cogiendo el truco a las máquinas y acabamos tomando la dirección punk que se escucha en nuestros discos. Pero con la ventaja de que también habíamos aprendido a hacer cosas experimentales.

¿Os seguís considerando músicos cien por cien punk?
No estoy seguro, pero diría que sí. Al menos en la esencia. La sensación de urgencia y fuerza sigue siendo lo más importante para nosotros. Aunque en directo nos escondamos detrás de máquinas, la música tiene que ser enérgica, porque la pista de baile es lo que se merece. Tiene que ser música cruda que te haga sudar. No sabemos verlo de otra manera.

También parece que os haya influenciado la EBM. ¿Hasta qué punto?
Bryan es muy fan de Nitzer Ebb, y sin duda los considera una influencia. Parte de su pasado musical está en la música gótica e industrial. Hace poco conocimos a Douglas McCarthy en Berlín, estuvimos con él y nos caimos tan bien que ha llegado a colaborar con nosotros en el tema "1x1". Para Bryan fue como un sueño hecho realidad, imagínate.

Mucha gente os compara con Black Strobe o T.Raumschmiere, porque tenéis esa energía salvaje. ¿Lo aceptas?
Sí, sobre todo lo de T.Raumschmiere. Nos encanta lo que hace él. Es uno de los artistas de los que nos sentimos más próximos. Tanto que tenemos curiosidad por saber cómo sería nuestra música si la hiciéramos en Berlín. Hemos considerado la posibilidad de mudarnos a vivir ahí una temporada.

¿Nos puedes explicar cómo es vuestro directo, el que veremos en Florida135 y Monegros?
Un 70% de lo que hacemos está ejecutado en vivo, y el resto es programación. Nos centramos mucho en las bases, en el ritmo. Casi todo lo que llevamos son cajas de ritmo, además del sintetizador que maneja Bryan y un controlador para que todo salga sin descuadres.

Andreas Kremer:
pisando fuerte

DJ Lukas:
agujetas en los tobillos

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reflexiones 2007
Motor:
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