En la edición 2005 Monegros empezó a sentar una nueva imagen corporativa a partir de elementos identificativos de la región aragonesa de la que el festival toma su nombre: la fauna y el entorno natural, hasta llegar al momento en el que el típico lagarto de Monegros se ha convertido en el símbolo identificativo del evento. Una vez más, el lagarto será el logotipo de Monegros y lo continuará siendo en futuras ediciones. Por su parte, la imagen gráfica del festival girará alrededor de la idea misma de desierto. El desierto como un lugar árido e incluso inhóspito, en algunos momentos incluso con un punto apocalíptico de tierras agrietadas y huesos secados al sol. El desierto en su máxima expresión: Monegros es un festival extremo, condicionado por una situación meteorológica excepcional, y esta es la idea que se quiere transmitir con la imagen. Además, la fecha de celebración de este año, 7 de julio de 2007, nos ha permitido jugar con la idea del 777 (7-7-2007) y establecer un paralelismo con el 666 que la tradición cristiana identifica con el anticristo, ‘el número de la bestia’. Por eso, este año Monegros llega a su edición número trece –por otro lado, un número que no gusta nada a los supersticiosos–, pero es también una edición 777 que, en vez de identificarse con ‘the number of the beast’, será ‘the number of the beat’ (el número del ritmo). A nosotros nos da buen rollo.
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