San Miguel presenta english
2 Many DJs / Soulwax: ellos son la fiesta
Olvidaos de Erol Alkan, Digitalism y Justice. Si alguien merece un premio por haber hecho añicos el muro que separa la música de baile del rock, esos son los hermanos David y Stephen Dewaele. Los belgas han conseguido dar un giro al concepto de sesión de música de baile gracias a unos flamígeros sets en los que el rock y la electrónica copulan de forma salvaje, sin límites, sin condón, con una pasión desaforada y una habilidad en la mezcla y el uso del bootleg sencillamente arrolladora. Prueba de ello son sus sesión enlatadas "As heard on Radio Soulwax", una serie de sets que han alcanzado los 9 episodios -aunque sólo uno esté editado legalmente- y pasan por ser lo más en cuestiones de rock y dance para flequillos inquietos. Pero cuidado, porque los chavales también tienen un grupo de rock electrónico que llama Soulwax, una banda de largo recorrido (en activo desde 1995) que ha cosechado un éxito notable entre la parroquia indie. Y qué decir de su trabajo como remezcladores: Kylie Minogue, Ladytron, DJ Shadow, The Gossip. La gente sería capaz de vender a su familia y coche por una remezcla de estos dos magos de la fiesta electro-rock. Monegros es el marco ideal para bailar sin tregua al ritmo marcado por una de las mejores parejas de DJs -por no decir la mejor- que hay ahora mismo en el panorama clubber mundial. Hablamos con el hermano mayor, David.

Todavía hay mucha gente que se cree que sois ingleses y habría que insistir en que no, que sois belgas. Dicho esto, ¿cómo fue vuestra educación musical en Bélgica? Suponemos que allí resultaba más difícil tener acceso al mismo volumen de música que los chavales de Londres, por ejemplo.
No te creas. En Bélgica había una gran pasión por la música de baile, había una escena bastante efervescente. De hecho, en los ochenta y los noventa hubo un sello llamado R&S, que fue el que trajo los primeros discos de Aphex Twin. La verdad es que en términos de música de baile, Bélgica no iba tan retrasada como en un principio cabría pensar, más bien todo lo contrario, la música de baile se apreciaba mucho.

No tuvísteis que hacer peripecias para conseguir discos, pues.
No, qué va. Además, ten en cuenta que Bélgica es un país muy pequeño, y es como una especie de esponja. Los belgas hemos aprendido a absorber toda la información que llega de Inglaterra, Alemania, Francia y Holanda, y eso está muy bien, porque abre nuestras perspectivas y nos vuelve en cierto modo más desprejuiciados cuando hablamos de etiquetas. No teníamos ningún problema para encontrar discos, más o menos llega todo.

¿Vuestros caminos musicales fueron desde el principio en la misma dirección? ¿Comprabais los mismos discos?
Más o menos. Recuerdo que en mis principios me encantaba el heavy. Tenía todos los discos de Motorhead, AC/DC, Van Halen y grupos similares. Pero luego, como suele pasar, mi gusto fue evolucionando y luego me pasé al pop más oscuro y existencialista (risas), el de grupos como The Human League, por ejemplo.

Posiblemente sóis la banda que con más claridad ha conseguido derribar el muro imaginario que separa el rock de la música de baile. ¿Creéis que todavía existe una separación visible entre una y otra escena?
Sinceramente, creo que la línea que separa el rock de la música de baile siempre ha sido muy fina y borrosa. Y creo que a medida que pasa el tiempo me doy cuenta de que esa separación es cada vez más estrecha y difícil de delimitar. Antes, la gente salía a un club a bailar house o techno, pero ahora tengo la sensación de que la gente sale de noche y no tiene reparos en irse a bailar a una discoteca en la que pinchan también rock.

¿Podemos decir que el rock con toques bailables es vuestra mayor influencia?
Diría que sí. Siempre nos ha gustado el rock que no ha tenido miedo a coger cosas de la música de baile e incorporarlas a su discurso. Los grupos que han intentado hacer eso son seguramente los que más nos gustan. Creo que los que mejor supieron hacerlo fueron The Clash, posiblemente mi banda favorita. El otro día estuvimos pinchando y pusimos "The magnificent seven" y "Rock the casbah", y aunque son canciones punk, la gente bailaba como loca. Estamos viviendo una época muy excitante en el sentido de que hay una nueva generación de público y clubbers que están libres de todo prejuicio y no tienen problemas en bailar en la misma pista un tema de Felix da Housecat y luego una canción de AC/DC. Y eso es grande.

Muchos dicen que la escena dance y la escena rock, por sí mismas, están volviéndose aburridas, de ahí que vosotros, Erol Alkan, Justice, Digitalism y otros grupos o DJs parecidos hayáin adquirido tanta notoriedad en los últimos años. ¿Estáis de acuerdo con esta observación?
Bueno, en parte sí. Actualmente las escena dance y rock no me atraen excesivamente por sí mismas. Creo que la cosa se vuelve interesante cuando coges los elementos que más te gustan de una escena y otra, los juntas en la misma coctelera y buscas un sonido nuevo que no se pueda englobar en una o otra etiqueta. De hecho, las bandas que más me gustan son las que siempre han hecho eso.

Ya se sabe que sois fans de Daft Punk, pero ¿por qué decidisteis hacer una versión del 'Teachers' del dúo francés?
Daft Punk ha sido una de nuestras mayores influencias. Como la gente sabrá, en esa canción enumeraban una serie de DJs que les habían influenciado, que habían sido importantes en su formación musical. Nosotros pensamos que estaría bien rehacer la canción, utilizando instrumentos reales, y haciendo una lista de grupos de rock que nos han marcado. Es un homenaje no sólo a Daft Punk, sino también a un montón de bandas de rock que en nuestra infancia y adolescencia cambiaron nuestra forma de entender la música. Estoy seguro de que cada uno de los lectores tendrá su propio "Teachers" en la cabeza, eso es lo que hace grande ese tema de Daft Punk, lo que lo hace atemporal.

Dice la leyenda que el título de vuestro disco de remezclas "Nite versions" está directamente emparentado con Duran Duran. ¿Es cierto?
Es verdad, sí. La idea de "Nite versions" fue muy sencilla. Vamos a hacer un disco con remezclas dance que queremos que suene en los clubs a altas horas de la madrugada. Entonces, nos acordamos de que Duran Duran solían llamar a muchos de sus remixes 'Nite Version', y nos encantó la idea. Evidentemente, también ayudó que fuéramos fans del grupo, así que no dudamos un segundo en ponerle ese título.

¿Cómo se lleva esto de tener una banda de rock y ser una de las parejas de DJs más cotizadas del panorama dance?
Nos encanta. Es muy cool eso de ser DJ y tener tu propia banda de rock. Puedes cambiar de una a otra cuando quieras. Creo que para nosotros es necesario tener una cosa y la otra, poder cambiar de disfraz y oxigenarnos un poco. Cuando estás cansado de pinchar, te pasas al grupo y te olvidas un poco de los clubs y los vinilos. Cuando te cansas de ensayar con las guitarras y todo eso, coges y te vas a un club a pinchar. Es como ser el Dr. Jekyll y Mr. Hyde, como reinventarse a conciencia.

También sois unos remixers muy solicitados y cotizados. ¿Os tomáis muy en serio un trabajo como una remezcla o dejáis que hablen las musas a ver qué pasa?
Para nosotros cada remezcla es un mundo distinto. No hay un manual de instrucciones que se aplique a cada remix. Siempre hemos dicho que los remixes que más disfrutamos son aquellos en los que nosotros elegimos la canción, porque es una canción que nos gusta y que acostumbramos a poner en nuestras sesiones. Como pasó con The Gossip, por ejemplo. El grupo nos pidió una remezcla, pero no conseguimos hacerla por falta de tiempo. Pero de repente salió "Standing in the way of control", un hit que poníamos una y otra vez en nuestras sesiones. El problema con esa canción es que nos resultaba un poco lenta. Así que hablamos con el grupo, les pedimos hacer el remix de aquella canción, y lo pasamos muy bien. Estaba claro que aquello era lo que queríamos y por eso salió tan bien.

Habéis remezclado a mucha gente importante. ¿Alguna vez os habéis sentido intimidados por eso?
Hay nombres que intimidan: DJ Shadow, Daft Punk. Son palabras mayores, aunque creemos que hicimos un buen trabajo con sus remixes. Pero si lo miras fríamente, tenemos el mismo respeto por ellos que por James Murphy, por ejemplo. Creo que le hemos dado a la gente lo que nos ha pedido. Al principio quizás éramos más tozudos en el tema de hacer versiones rock -como el remix de Kylie Minogue por ejemplo-, pero ahora es distinto, ahora la gente quiere bailar, quiere desfasar, quiere ponerse las gafas fosforescentes antes de entrar en el club.

Fatboy Slim dijo una vez que es mucho más difícil y peligroso remezclar a alguien que te gusta que remezclar una artista que te importa un bledo.
Tenía toda la razón. Es mucho más duro remezclar a alguien que te gusta y todavía más si le conoces. Tienes un grado de responsabilidad mucho mayor, y la obligación de no fallar. Es diferente con artistas cuya música no te interesa. Muchos podrían decir que estábamos acojonados con el remix de Robbie Williams, porque es un artista conocido que vende millones de álbumes, pero fue todo lo contrario, porque realmente no nos gustaba la canción y nos daba bastante igual lo que pudiera pensar.

Monegros a la vuelta de la esquina. ¿Tenéis ganas de venir?
Claro, tenemos muchas ganas de pinchar en medio de un desierto. Nos da cierto morbo. Hemos estado en lugares bastante raros y exóticos, pero el desierto por la noche tiene una mística y un atractivo como pocos sitios. Conocemos de sobras al público español, hemos pinchado en España muchas veces, y sabemos que estarán todos entregados desde el primer momento. Va a ser una fiesta que no olvidaremos. Ya contamos los días para ir hasta allí.

¿Qué nos ofreceréis en Monegros? La gente está ansiosa por veros.
La gente que nos conoce sabe perfectamente lo qué ofrecemos, y a los que no creo que lo mejor que podemos decirles es que si quieren escuchar algo fresco y divertido, si quieren bailar con un sonido ecléctico y variado, que vengan. Será una fiesta seguro.
1 . 2 . 3 . 4 . 5
bar bar bar bar bar
bar bar bar bar bar bar bar