Infected Mushroom: el estado (alterado) de Israel
Han conseguido abanderar un nuevo movimiento que está arrasando en medio mundo. Se trata del trance israelí. Por muy extraño y exótico que pueda parecer a los oídos eurpeos, tal género y existe y, lo que es más importante, mola un montón. Melódicos, trepidantes, hipnóticos… Infected Mushroom han conseguido convertirse en un fenómeno a tener muy en cuenta. En su país los adoran, pero es que fuera de las fronteras israelíes son uno de los grupos de trance más solicitados. Tienen miles de fans en todo el mundo –en México les veneran como si fuera dioses aztecas– y llenan espacios gigantescos con miles de seguidores y amantes de la música trance. Algunos les han llegado a llamar los reyes del psy-trance, con lo que semejante título nobiliario conlleva. Lo cierto es que ahora mismo son el puntal más visible del trance fabricado fuera de Europa, son dos tipos encantadores y llevan en esto de la música de baile suficientes años como para ser considerados unos jóvenes veteranos. No podíamos dejar de hablar con el dúo trance más importante del momento. Monegros les espera con los brazos abiertos.
No nos podemos resistir a colmar una de los enigmas que más nos han hecho cavilar en los últimos meses. ¿De dónde demonios sacasteis un nombre como el de Infected Mushroom?
Vaya, la pregunta más inevitable. Bueno, para resumirlo, es una apropiación indebida. Así se llamaba una banda de punk-rock que nos gustaba mucho pero que se separó: no se supo nunca más de esa gente. Como desaparecieron, decidimos rendirles nuestro pequeño homenaje, y nos hicimos con el nombre. Además, el nombre nos encantaba, no nos costó demasiado cogerlo.
La juventud ha adoptado algunos estilos electrónicos como asideros a los que aferrarse para escapar de una rutina y un mundo feroz. En otras palabras, ¿el trance es evasión?
Por supuesto que es evasión. Y creo que es un estilo de música que está especialmente diseñado para crear un estado de ánimo en el oyente, un estado casi espiritual de comunión con la música que no es nada nuevo. Eso es algo que lleva haciendo el hombre desde tiempos inmemoriales, bailar al ritmo de sonidos repetitivos, buscar una especie de iluminación. No quiero sonar como un hippie ni nada parecido, pero es así. En resumen: sí, el trance es evasión. Y tanto. Creo que es una pregunta interesante, pero deberíamos plantearla desde un `prisma más amplio, preguntando no sólo por el trance como evasión, sino por todas las músicas existentes. Esa es precisamente la finalidad de la música, y las características del trance son especialmente favorecedoras, pero no podemos ponerlo por encima de cualquier otro género musical: todos buscan lo mismo.
Mucha gente, se toma a veces esto de la música demasiado en serio, ¿no?
Nunca hemos sido partidarios de eso, de convertir la música en una obsesión religiosa. Para nosotros se trata sencillamente de pasarlo bien, de vivir la vida, de olvidarte de los problemas. No quiero parecer muy simple, pero Infected Mushroom hace música de baile, se trata de eso y nada más. Si alguien quiere ver otras cosas o quiere darle una relevancia a todo esto metafísica, que haga lo que quiera. Lo importante es dejar claro que no intentamos darle a nuestra música una dimensión que no pretendemos que tenga: esto es música para bailar. Punto.
La gente define vuestra música como pura energía. ¿De dónde sacáis toda esta energía cuando os ponéis a grabar en el estudio? ¿Hay algún secreto?
Te parecerá extraño, pero la inspiración, la energía a la que te refieres, la encontramos después de una gran sesión, después de una gran fiesta: cuando terminas un buen concierto, tienes la adrenalina y la inspiración por las nubes, de modo que podríamos decir que nuestra energía procede de los mismos fans. Después de grandes actuaciones hemos tenidos ideas que después se han convertido en grandes canciones. Es una retroalimentación clásica. No tiene secreto. Cuando te pegas los viajes que nos hemos pegado nosotros, cuando has recorrido medio mundo, aprendes a conocer las reacciones de la gente, sigues a pies juntillas aquellos efectos, sonidos o melodías que les gustan más y eso es un principio de chispa de inspiración. La misma reacción de la gente es la que nos indica por dónde ir.
¿Qué podemos esperar de una actuación de Infected Mushroom? La gente de Monegros quiere saber…
Podéis esperar entrega, profesionalidad, sudor y diversión. Nuestra intención es siempre que la gente pase un buen rato, baile hasta la extenuación y a la mañana siguiente diga: joder, qué bien nos lo pasamos con los dos tíos esos de Israel. Sobre un escenario nos gusta utilizar ordenadores y teclados. Y a veces también sacamos un micro. Pero estamos abiertos a todo tipo de instrumentación. De hecho, recordamos una colaboración que hicimos en Israel con el conocido guitarrista Erez Metz. Básicamente se trata de un directo que evoluciona año tras año, un directo del que tampoco queremos desvelar muchas cosas. Sólo le digo a la gente que merecerá la pena.
Mucha gente se ha llenado la boca con que existe un sonido trance típicamente israelí en Tel Aviv. ¿Existe esto del sonido Tel Aviv?
Éramos de los que pensaban así, pero con el paso del tiempo nos hemos dado cuenta de que es algo sin sentido. Hablar de un sonido de Tel Aviv no tiene sentido. Sí que existe un sonido israelí, eso sí, pero es un error intentar separarlo en dos bloques enfrentados diciendo que el norte y el sur tienen dos sonidos totalmente distintos porque no es verdad. Eso sí, si asumimos que existe ese sonido israelí, entonces sí nos damos cuenta de que tiene muchas diferencias con el trance europeo.
¿Y qué elementos diferencian el trance europeo del israelí?
El trance que se hace en Israel se centra más en la consecución de melodías y no tanto de paisajes. Después diría que el trance israelí es bastante más rápido y creo que eso se debe a la influencia que ejerce sobre nosotros el mar y la cultura mediterránea. En Europa es algo distinto. Es un sonido más progresivo y laminado. Y sobre todo, no tiene la búsqueda compulsiva de la melodía que encontramos en el trance israelí. Creo que donde realmente se aprecia más lo de trance israelí es en la utilización de la melodía.
Por mucho que vuestro sonido sea identificable con la etiqueta de trance israelí, en cada disco habéis buscado nuevas vías de expresión, siempre intentáis cambiar el rumbo para no resultar previsibles.
No entendemos la música sin el cambio y la evolución. La verdad es que esta política no ha sentado bien a algunos fans más puristas, pero no vamos a renunciar a lo que nos dicta nuestro instinto, Infected Mushroom siempre se ha caracterizado por ir más allá, por buscar nuevas sensaciones con cada disco, por eso pedimos a nuestros fans que sean un poco abiertos de miras y comprendan que no se puede ir siempre en la misma dirección.
¿Alguna vez habéis pensado en separaros o hacer algo en solitario?
Alguna vez sí que hemos hecho bolos por separado, pero sólo lo hacemos en Israel y funcionamos como DJs. No se debe a otra razón más que en Israel los promotores no acostumbran a contratar grupos en directo, siempre se centran en los DJs. De modo que para sobrevivir en nuestro país nos resulta más cómodo separarnos y pinchar en solitario. Fuera de Israel siempre funcionamos como el dúo Infected Mushroom. Y si la pegunta va por otro lado, que los fans se queden tranquilos, nunca hemos sentido la necesidad de separarnos ni será así en un futuro. Llevamos ya muchos años juntos y nos complementamos tan bien que sabemos perfectamente que nuestra alianza es indestructible.
Quizás mucha gente no sabe que sois los productores y DJs israelíes que más viajan y más salida internacional tienen. Decidnos en qué países os gusta más actuar y por qué.
Canadá es uno de los países en los que más hemos disfrutado. No sabemos exactamente por qué, pero la comunión con el público, los lugares donde estuvimos, lo bien que nos fue todo, no lo sé, fue lo más cercano a la perfección. Y no nos podemos olvidar de México. ¿Sabías que México es uno de los países en los que tenemos una mayor base de fans? Increíble, ¿no? También Japón nos vuelve locos. Son muchos países. Huelga decir que España es uno de esos países en los que siempre disfrutamos, con fiestas increíbles y un público tremendamente apasionado.
Con una agenda tan y tan apretada, ¿cómo diablos encontráis tiempo para meteros en el estudio y grabar las magníficas canciones que siempre sacáis?
Es uno de los mayores problemas a los que se enfrenta un artista como nosotros, con tantos compromisos en el extranjero y tantas ideas que queremos plasmar en el estudio: mataría por tener más tiempo, por poder dormir dos horas al día y dedicar al resto a la música, pero no es posible. Lo que hacemos cuando volvemos de un bolo es tomarnos un día libre y luego nos metemos rápido en el estudio. Vivimos en un jet lag constante. Es una sensación realmente curiosa. Nos encanta hacer giras y viajar, pero muchas veces echamos de menos nuestro hogar.
¿Qué esperáis de un festival tan especial como el de Monegros?
Hemos estado en los festivales más importantes de mundo, y toda la gente a la que hemos preguntado nos ha dicho que Monegros está entre los diez mejores, con lo que está todo dicho. Queremos saber lo que se siente al pinchar en un lugar tan místico como el desierto. ¿Es cierto que van unas treinta mil personas cada año?
Ha habido años en los que esta cifra incluso se ha superado con creces.
Guau, tenemos ganas de ir allí. Un saludo a todos los ravers españoles.
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